Archivo de la categoría: Especies en peligro

La Teoría de la Jauría Asesina.


La Teoría del Absurdo

México DF. Marzo 7 de 2013.

Las brillantes ideas de los gobernantes, no cesan.

Ahora en Tlanepantla, Estado de México, el equipo del gobierno encabezado por Pablo Basañez García, ha decidido «Recoger y sacrificar» (eufemismo para Redada y Asesinato) a un cierto número de perros que se hallaban en Los Reyes Iztacala, municipio de este Estado, pues se encontró en esa zona el cuerpo de un hombre, de 61 años, con muchas mordidas en su cuerpo.

Es ofensiva a la inteligencia la simpleza con la que se dio este veredicto y se ejecutó su llamada solución.

El caso, que de entrada necesitaría una investigación por asesinato, fue dictaminado, resuelto y encarpetado con una velocidad que da miedo, y que mucho dice de las prioridades de estos gobiernos.

Mientras en la cuenta oficial de twitter de la PROPAEM, Procuraduría de Protección al Ambiente del Gobierno del Estado de México (@propaem_sma) decían «esperar el resultado del dictamen», el presidente municipal en su cuenta @pablo_basanez, y había dado por hecho que los perros eran los responsables de la muerte. Al día siguiente ya había organizado la cacería y asesinato de los perros que encontraran.

Los dictámenes forenses de lado, el gobierno de Tlanepantla demostró una pobreza de decisiones mayor que lo que habíamos visto, y vaya que lo vimos, unas semanas atrás en Iztapalapa.

Iztapalapa no fue poca cosa, pero al menos, se resolvió con un resquicio de sensatez que derivó en condiciones de bienestar para perros callejeros que nadie había atendido hasta entonces. Aquí muy breve lo que ocurrió, en resumen, y como terminó:

1.- En Iztapalpa, en concreto, se hallaron 5 cuerpos (al principio una pareja de jóvenes, después se habló de una madre y un niño, ahora incluso se especula de un 6to cuerpo, tampoco es clara esa información) en una zona de reserva ecológica en la Ciudad de México. Alguna autoridad dijo que se sospechaba que hubieran sido atacadas y asesinadas por los perros callejeros de los alrededores. Y las suposiciones comenzaron a correr.

los parias de esta ciudad

2.- En días siguientes 100 elementos de la BVA (Brigada de Vigilancia Animal) recorrieron la zona, en lo que podrían ser 100, 150 o 200 hectáreas (porque nadie llevó un registró de hasta donde se dispersaron los elementos) y en total, recogieron a 25 perros de diferentes razas, tamaños y condiciones de salud.  (NADIE, sobre todo NINGÚN elemento de la BVA, afirmó haber visto una «jauría». Claro, al dar el número total de perros levantados, suenan a un gran grupo, pero nadie habló de cuántos de ellos estaban juntos.)

3.- Parece que nadie en el gobierno delegacional cuestionó que:

El lugar estaba en una de las Delegaciones con mayor índice delictivo del D.F.

En esta ciudad, como en todo el país lamentablemente, los parajes desolados son usados para abandonar cuerpos tras un homicidio.

Los cuerpos tenían otras huellas poco usuales para un ataque de perros. Los ataques mortales entre perro-humano, son algo rarísimo.

En México las estadísticas son incompletas, pero en E.U.A., por ejemplo, hay reportes de sólo 238 casos en casi 20 años(*1), la mayoría de ellos provocados por perros entrenados para ataque, en lugares cerrados.

El dictamen sobre si las mordidas fueron pre o post mortem, ha sido dudosa, pero aún si lo fueron, determinar si fueron mordidas mortales o si fueron hechas por ESOS perros, es aún más difícil, y no se logró, porque eso implicaría haber identificado a los perros responsables, cosa que jamás sucedió.

es sencillo culpar al que no habla

¿Pudieron haber sido los perros?

Sí, claro, pero esto no puede tratarse de buscar CUALQUIER posibilidad, sino la que presente elementos más creíbles.

Claro que un perro puede, si quiere, matar a un hombre. Un perro es un depredador menor y puede, pero los factores para que decida hacerlo, son más complejos que las puras «ganas» de hacerlo.

Aunque pertenezca a los cánidos y sea subespecie del lobo, NO ES UN LOBO. Y el factor que los separa, es precisamente que el perro SABE, ESTÁ CONSCIENTE de la existencia del hombre. Evolucionó, se modificó genéticamente por ESTE factor. El perro tiene información genética que le permite SER DOMÉSTICO, y esto ha alterado sus instintos salvajes de manera casi irreversibles.

¿Un perro puede «regresar» a su estado salvaje?

No. Un perro nunca ha tenido un estado salvaje que «pueda» recordar. Otro animal, parecido al perro, era salvaje, pero es otra especie, y esto no sucedió ayer, o el siglo pasado. Este cambio ocurrió hace al menos 20mil años.

Si acaso, puede aprender cosas nuevas, diferentes, que no sean tan naturales para él, como el cazar otros animales para sobrevivir. Pero… ¿en la Ciudad de México? ¿En verdad?

¿Cuánto necesita caminar un perro para llegar a un tiradero de basura, un puesto de comida o el tiradero de un restaurante? ¿Cuantos restos comestibles puede encontrar en su camino, producto de la suciedad que provocan los seres humanos? ¿Cuántas personas les ofrecen algo de comida al día?

Mestizo de calleYo, en 10 años de contacto profesional con perros callejeros, no he visto UNO que ataque a un ser humano por comida. Se defienden entre ellos o se arrebatan entre ellos, pero es rarísimo que incluso le quiera arrebatar algo comestible a un desconocido humano.

¿Cazar a un ser humano por hambre? Necesitaría tener mucha hambre y algo de locura. Quizá si tuvieran rabia -enfermedad que no se puede dar por erradicada, pero a la que quizá 1 de cada 100 veterinarios se han enfrentado alguna vez-. Sería complicado, arriesgado y requeriría práctica y organización como manada, que si la estuvieran adquiriendo poco a poco, los reportes de ataques habrían en esa zona habrían comenzado hace tiempo, escalonándose, hasta culminar con una muerte.

¿Cazar a 5 seres humanos por hambre? ¿De la noche a la mañana? ¿Sin antecedentes previos de que fuera una zona peligrosa?

¿Y cuál fue el destino de esos inculpados?

(Que no CULPABLES, porque eso nunca se demostró).

El Jefe de Gobierno emitió una orden determinante cuando explotó la presión de la opinión pública: No sacrifiquen a ninguno. Se debe resolver sin matarlos.

Eso fue definitivo, porque requería más trabajo, pero provocaba esfuerzo coherente y concentrado de especialistas. Los animales fueron trasladados al Centro de Atención Canina de Iztapalapa, en donde se resguardaron y pusieron en adopción, primero los cachorros, y después de un examen etológico y clínico, los adultos. Estos análisis no fueron revisados sólo por el gobierno, y el destino de ellos no fue algo que Iztapalapa «dijo» nada más; intervinieron especialistas de la mejor institución en este país y fue revisado por personas comprometidas con proteger la vida animal. Su destino final, antes de las casas que paulatinamente los irán adoptando, fueron las instalaciones de una de las Protectoras más experimentadas del Distrito Federal.

¿Y en Tlanepantla?

Recoger y sacrificar fue la orden. Punto. Antes del forense, antes de otra teoría, antes de investigar si fue un asesinato. Recoger y sacrificar.

Como si eso resolviera algo. Como si diera «justicia»; como si aliviara en una micra la sensación de inseguridad que tienen los habitantes del Estado de México debido a LAS ARMAS y LOS CRIMINALES, no debido a los perros.

Los perros en calle son un problema, en el Distrito Federal, el Estado de México o cualquier entidad de la república, sí, pero es causado por nosotros mismos; problema del que que ellos saldrían gustosos, claro, si les diéramos la oportunidad.

Más de esto en Pasión Animalia

Debemos estar al pendiente de los programas de esterilización, vacunación y adopción que se hace en las colonias y delegaciones de nuestras ciudades, porque hay que actuar; aunque de nuevo, seguramente, será la sociedad civil la que ponga, ejecute y haga efectivas las soluciones; usando a la autoridad y las leyes como lo que son: herramientas a nuestro servicio, y no soluciones en si mismas.

El Panda. Ídolo y símbolo.


 

El Panda, o Ailuropoda Melanoleuca, como es conocido en el argot científico, navega aún sobre una ligera polémica que duda sobre su pertenencia a la familia de los osos.

Esto se debe a que, aunque en el exterior todo pareciera indicar que es un oso negro que jugó con un bote de pintura blanca (o viceversa), no se comporta como el resto de la familia Oso.

En primer lugar, no habita una zona precisamente famosa por su población de Ursidae. Al contrario, parece que el Panda Gigante se alejó de todos lo más que pudo, escogiendo las zonas altas  -entre 1.200 y3.400 m. sobre el nivel del mar-  en Sichuan, China, a temperaturas considerablemente bajas y en donde la fauna no es tan abundante.

Quizá por ello también, evolucionó acostumbrado a que no comería mucha carne y prefirió ser mayormente herbívoro. El Panda Gigante sentado comiendo bambú, probablemente sea la imagen más difundida de este animal y no es un cliché, ya que esta planta representa el 99% de su alimentación. Sin embargo, no deja de tener el sistema digestivo de un carnívoro, por lo que no está diseñado para procesar materia vegetal. Esto significa que le cuesta mucho trabajo extraer la celulosa del bambú, lo que lo obliga a comer enormes cantidades(entre 12 y 38kgs diarios) durante 14 horas, dejando de comer sólo cuando duermen o recorren distancias cortas.

También suele alimentarse de otras hierbas y muy rara vez de algo de carne y grasa, la que puede encontrar en aves o pequeños roedores.

Lo correcto, para hablar del Panda, es siempre añadir su apellido: Gigante. (Y no es para menos, ya que llega a medir hasta 1.80 m y a pesar hasta 125 kg.)

PANDA como tal, es un nombre que obtuvo primero el Ailuridae, un pequeño mustélido, pariente de los hurones y las comadrejas, que resultó vecino del gigante en blanco y negro. El asunto es que su vecino “oso”, tomó tanta fama que la mayoría de la gente terminó por creer que PANDA, era el nombre del grandote y que el pequeñín lo tomaba prestado.

De hecho su nombre científico ya nos dice parte de esa historia:

El Panda original, hoy conocido como Panda Rojo, es Ailuridae Fulgens, único miembro vivo de la familia de los Ailúridos.

Mientras el Panda Gigante fue nombrado Ailuropoda Melanoleuca, lo que básicamente quiere decir “Tiene patas de Panda Rojo, pero es blanco y negro”.

Ailuro (Ailúrido -Panda Rojo-) Poda (Pies) Melano (Negro) Leuca (Blanco)

Se cree que la palabra Panda proviene de la palabra Nepalí Ponya.

Por supuesto su carácter tan dócil y afable lo ha hecho padecer de cazadores tanto como gozar de la ternura generalizada. No es una especie particularmente hábil, rápida o escurridiza. Al contrario, resulta una animal muy confiado cuando se encuentra en su hábitat, un verdadero fanático de disfrutar las tardes chinas sentado junto a un buen arbusto de comida.

El hombre, desde luego, al ver la maravilla de su pelaje, lo convirtió en un “premio” en cuanto pudo, por lo que su población empezó a decrecer hasta el punto de la extinción.

Probablemente por su reducida zona de existencia y su limitada movilidad, fue rápidamente notable el peligro de extinción en el que cayó, por lo que se convirtió en estandarte de la lucha por los animales en riesgo.

Particularmente se hizo el emblema del Fondo porla Vida Salvajedel Mundo,la WWF(World Wildlife Fund), que lo integró a su emblema a mediados de los años 60, cuando la situación riesgosa de la vida salvaje en el mundo se convirtió en un asunto más publicitado.

De hecho el emblema dela WWFestá inspirado en Chi Chi, el primer Panda Gigante famoso del mundo occidental, habitante del zoológico de Londres durante un gran tiempo.

En ese mismo tenor, México tuvo también a una familia de Pandas que se ganaron el corazón de la gente que los visitó en el Zoológico de Chapultepec, a mediados de los años 80. Ellos eran Ying Ying y Pe Pe, donados por el gobierno de China en 1975 como símbolo de amistad para la Ciudad de México, que en 1981 darían a luz al primer Panda nacido en cautiverio fuera de China, la pequeña mexicana Tohuí Panda.

Actualmente el Zoológico de Chapultepec cuenta con tres hembras de panda gigante: Xiu Hua de 25 años, Shuan Shuan de 23 años y Xin Xin de 20 años (hija de `Tohui`), descendientes de la pareja que fue donada.Las tres pandas gigantes que se tienen en el Zoológico de Chapultepec, más un macho en Alemania, son los únicos ejemplares que no pertenecen a China y en el caso de México son los únicos que existen en América Latina.

Aunque puede haber un nivel de polémica al respecto de que éstos ejemplares fueran tan mediáticamente publicitados, lo cierto es que la única forma de generar una cultura de respeto y elevar las alarmas sobre su riesgo, era tratar de generar empatía entre la gente, provocando acciones y reacciones, que poco a poco se convirtieran en costumbres.

Si ejemplares como Tohuí, Ying Ying, Pe Pe o Chi Chi, no se hubieran robado la sonrisa de millones alrededor del mundo con sus maromas y jugueteos, probablemente las fundaciones protectoras habrían necesitado el doble de tiempo para generar recursos, donaciones y cultura en general.

Actualmente se calcula que existen menos de 2500 ejemplares en vida salvaje, aunque este número es ya más esperanzador pues, aunque lentamente, ha venido en incremento en los últimos 10 años. Especialmente ha mejorado la situación a partir de 2005, año en que el gobierno de China creó 50 reservas ecológicas para el Panda Gigante, protegiendo 1 millón de hectáreas y asegurando al menos al 60% de la población de Pandas Gigantes.

El panda gigante es un muy buen ejemplo de una especie carismática que ha conquistado al mundo y por la que en su país y fuera de él, se está haciendo todo lo posible por conservarla.

 

Cómo rescato a un perro de la calle


En Red Mascota Multimedia y Animalia Magazine constantemente recibimos llamadas y correos pidiéndonos ayuda para perros y gatos en situación de calle. Los consejos, recomendaciones y anécdotas que a veces les podemos regalar a nuestros radioescuchas, versan sobre todo acerca del cuidado que se debe tener al tratar con estos amigos, pero el 100% de ellos, incluyen o terminan en el mismo punto: acude con un especialista.

No es fácil ayudar o rescatar a un animal en situación de calle, tampoco es un juego y no debe ser un pasatiempo. De hecho, debemos empezar por excluir uno de esos dos términos. No sirve de mucho «ayudarlos«, se debe estar listo para completar el proceso entero hasta que se finiquite como un Rescate.

El Rescate como tal, debe de verse como un proceso de corto, mediano o largo plazo, que es interdisciplinario, es decir, se compone del trabajo cuidadoso de varios especialistas.

Pero tampoco hay que asustarse. Al hablar de especialistas, no sólo me refiero a los valiosísimos médicos que cuentan con la experiencia y la academia. Hay verdaderos especialistas en rescate, cuya carrera y vida externa nada tienen que ver con la Veterinaria. Grupos protectores que saben cómo acercarse a animales huraños o que pueden ser hasta agresivos, Hogares temporales que saben cómo promocionar y encontrar hogares definitivos, Psicólogos y Etólogos que ayudan a la mascota a reducir la ansiedad, el estrés o el miedo. En fin, gente que aparte de sus actividades de vida (contadores, maestros, amos y amas de casa, meseros, vendedores, no importa…) dedican gran parte de su semana a ayudar animalillos domésticos que cayeron en la mala fortuna de la indiferencia o descuido humanos, porque algo debe quedar claro: TODOS los animales domésticos que sobreviven en la calle, tienen como origen ese factor.

Muchas de las llamadas y correos que recibimos son de gente que busca un «refugio» para un perro o gato que está «afuera de su casa«. Es decir, nos piden darles los datos sobre lugares en donde reciban al animalito que les parte el corazón cada que salen y lo encuentran. No estoy diciendo en lo absoluto que esta empatía sea mala, no. Sentir, emocionarse o sufrir por el dolor de un animal callejero es el primer y muy necesario paso, el que todos deberíamos dar siempre. Sin embargo, está muy lejos de la acción que esta enorme «comunidad callejera» necesita.

Rescatar a un animal de calle es un proceso increíblemente satisfactorio que puede ser tan corto o tan largo como las ganas que le «echemos», pero también como la disciplina que tengamos al respecto.

Cualquier animal de calle, por mucho o poco tiempo que lleve en ese estado, tiene un desgaste de salud y de higiene, pero sobre todo, tiene un desgaste emocional por enfrentarse a la lluvia, los autos, las personas indiferentes o hasta agresivas, el ruido y la falta de comida.

Por ello el primer paso, de mucho cuidado, es saber aproximarse a él. No importa si es un perro pequeño o un «gatito indefenso», estresado y atemorizado puede reaccionar violentamente, agrediéndote a tí y poniendo en peligro su vida al huir. Debes acercarte con cautela, pero firmemente. Que tu primer paso no sea agarrarlo, ni siquiera acariciarlo. Debes empezar por aproximarte con los brazos abajo, para evitar parecer una amenaza. Si puedes siéntate a unos pasos de él, en una banca o en la acera. Demuéstrale que no eres un peligro, que TÚ estás en calma. En el mejor de los casos, el animal por sí solo se acercará, lentamente o con confianza, pero al estar a tu lado, demostrará que no te tiene miedo y puedes avanzar.

El segundo paso es el contacto. Muchos animales de calle han sufrido, al menos, un golpe. Por ello la mano por encima de su cabeza es mucho más señal de riesgo que por debajo. Parece más riesgoso para tí aproximarte a su cuello bajo que a sus ojos, pero en realidad estaría más listo para defenderse por encima y estará expectante por si esa mano significa un golpe. Si tiene las orejas permanente bajas y no mueve la cola, está estresado, dale tiempo. Mucha gente confunde ese gesto con «docilidad», pero lo que el animal está haciendo es proteger sus orejas y preparando sus músculos para defenderse o correr. Permítele que se relaje, que relaje el cuello, las orejas y que mueva la cola. Si para entonces has logrado acariciar su cuello, estás del otro lado, es muy probable que él confíe en tí.

Tercer paso: muy importante. Sin apretones ni toques fuertes, trata de explorar su cuerpo, especialemente sus patas, cara y cuello, en busca de mordidas, golpes o lesiones de cualquier tipo. Si por error acariciaras una zona afectada sin verla, podría dolerle y reaccionar. En caso de que halles un problema, evita acercarte a esa zona y tomarlo así.

En adelante es un poco de instinto tuyo. Puedes ofrecerle agua o comida, esperando que la necesite, lo que generará un vínculo mayor. El alimento humano les resulta más atractivo y conocido (por lo que han podido «robar» o encontrar en sus días de calle), pero si así fuera no pretendas llenarlo con él, solo hazlo confiar más. Jamón, carne de res o salchichas, son las opciones más seguras, pero lo ideal es que sean croquetas. Si come y bebe agua limpia, el vínculo entre ambos será mayor y puedes invitarlo a tu hogar.

Ubica a un veterinario cercano y/o de tu confianza. Lleva al animal o hasta pídele al doctor que te ayude con él. Su experiencia lo hará manejarlo mejor y al mismo tiempo, mientras el animalillo siente que lo acaricia, lo puede revisar de base.

Hasta el momento NO he mencionado el baño, ¿te fijaste?. Aunque la mascota esté muy sucia, es importante primero revisarlo de salud y generar ese vínculo fuerte. El agua es un enemigo común de los animales callejeros. La gente la usa para ahuyentarlos y de la lluvia se protegen. Si pretendes bañarlo con cubeta o manguera, lo más seguro es que huya o desconfíe y regresamos al punto cero.

Si lo han revisado y requiere atención, es hora de deslindarse del dinero o hacer cooperacha. Los cuidados básicos no son tan caros, pero si necesita algo mayor, puedes acudir a gente protectora, asociaciones o hasta tus amigos y familia, pero recuerda, no se vale regresarlo a la calle porque te va a costar, es tu responsabilidad y asumiste cumplir ese papel por él.

Si no requiere atención médica o ya se la han dado, viene el proceso más complejo: hallarle hogar.

La mayoría cree que «debe haber un refugio» en donde lo reciban. Sí, los hay, pero todos están en su límite. Seguramente te lo recibirían, pero la verdad, estás pasando la responsabilidad a otros y tu rescatado aún enfrentará otros problemas.

Lo mejor que puedes hacer es buscar a un persona que lo quiera para siempre.

Aquí puedes apoyarte de la difusión que nosotros o los muchos amigos protectores te podemos brindar. Te puedes meter a nuestro facebook Red Mascota y encontrarás a muchos de ellos, o desde el tuyo busca términos como «adopciones», «rescate» o «animales». Encontrarás mucha gente que te puede ayudar y sobre todo, asesorar para darle seguimiento a la adopción, así como a elaborar cuestionarios y hojas de datos que puedes presentarle a los adoptantes, más aún si no son conocidos tuyos.

A todos ellos diles que TÚ te quieres hacer cargo del animal durante la adopción, para que sepan que cuentan con un voluntario más, con una mano nueva en esta pesada, pero muy importante labor que tenemos en la ciudad.

En el área metropolitana existen unos 22 millones de habitantes y se calculan 3 millones de perros callejeros. ¿Te imaginas si sólo el 10% de la población se dedicara a rescatar, cada quién, a UNO SOLO de estos animalitos callejeros? En cuestión de una semana, habríamos terminado con el problema de los perros en la calle.

Claro que esos números son una utopía aún, pero la difusión de esta maravillosa disciplina de rescate nos irá acercando poco a poco a ayudar a más animales callejeros al año y quizá un día nos acerquemos al margen Cero Calle. No más callejeros.

No te espantes, el cuidado que debes poner, no se compara en NADA con la satisfacción que te da ver a ese perrito que estaba afuera de tu casa, cómo juega y brinca con su nueva familia. Si no lo has vivido, te has perdido una de las mayores alegrías de tu vida.

Siempre ten en cuenta el riesgo de enamorarte y convertirte tú mismo en el adoptante. Te lo dice un amigo que ha colocado algunas mascotas en otras casas, pero que al mismo tiempo hoy tiene 5 maravillosos hijos, de los cuáles 4 llegaron de esa exacta manera.

No bajes los brazos y cuenta con todos nosotros.

No hay árbol que nazca torcido.


El libre albedrío es un arma de dos filos.

Es la herramienta moral que más nos separa del resto de las especies (porque siempre la usamos, aunque hay especies que ocasionalmente demuestran ser capaces de ir contra sus instintos también). Todo lo que hacemos en la vida pasa por un filtro de «selección», es decir, todo lo que hacemos lo decidimos hacer. Podemos incluso dejar de respirar, de comer o de dormir, si así lo queremos, aún cuando nuestro instinto de supervivencia nos dicte lo contrario.

Así, emocional o racionalmente, escogemos las cosas que vivimos, las cosas que efectuamos, que decimos o aquellas que ignoramos y a las que les ponemos atención.

Ese libre albedrío seguro ha hecho que todos los que defendemos el derecho a la vida animal nos enfrentemos, incluso en nuestro círculo más cercano (pareja, hermanos, padres),  a discusiones sobre lo que es válido y lo que no, sobre lo que está bien y lo que no.

No podemos evitar que incluso las personas que más queremos sean partícipes y simpatizantes de la tauromaquia, que se atrevan a maltratar un animal o que ignoren las conductas aberrantes de los maltratadores.

Y eso es desde que nacemos.

Este fin de semana me tocó enfrentarme con una panorama interesante, aleccionador. Un niño, parte de mi familia, fue a la estúpidamente llamada «fiesta brava» hace tiempo, llevado por supuesto por su padre, también de mi familia, cosa de la que apenas me enteré en estos días.

Cuando tuve un momento para que su padre no escuchara, aproveché para hacerle una pequeña entrevista:

«¿Te gustó ir a los toros?» -pregunté.

«Mmmm… no mucho.» –dijo él.

«¿Por qué?» -pregunté después ya con una interna sonrisa, tratando de no incluenciar su respuesta.

«Pues estaba divertido cuando el señor jugaba con el toro y toda la gente gritaba cuando se quitaba, pero cuando el toro por fin le pegó, nadie gritó. O sea, nadie le iba al toro.»

«Pues sí, casi nadie le va al toro.» Dije yo, con un halo de decepción.

«Y además me molestó cuando un hombre gordo sobre un caballo se acercó a picarlo, el caballo no podía correr por tantas cosas encima y el hombre gordo ni siquiera se bajó a pelear bien, todo fue desde lejos» Dijo, aduciendo una notable cobardía de parte del «hombre gordo».

«¿Y qué más?» -preguntaba yo, emocionado por ver que notaba la tan injusta competencia.

«Y al final creí que sí se iban a pelear uno contra uno, pero entonces el torero sacó una espada y lo mató. Eso si ya no me gustó. El toro escupió mucha sangre, temblaba de las patas y además no vino un veterinario, nada más lo arrastraron.»

Para mí sus respuestas fueron una verdadera epifanía, me llenó de esperanza notar que no lo había asimilado como algo «normal» y me llenó de ira saber que había presenciado un espectáculo que a él también le había resultado cruel y mórbido, obligado por su padre.

Voy muy poco a esas comidas familiares, así que por llevar la fiesta en paz no seguí con el asunto ni se lo platiqué a nadie en dicha reunión.

Me llevé mejor la reflexión a casa. (Después de instigar a mi primo -Ups!- a que la próxima vez que lo invitaran, le dijera a sus padres por qué no quería ir, a ver si a éstos les daba vergüenza, al menos)

No existe tal cosa como un «árbol que nace torcido». Todos se «tuercen» o «son torcidos» en algún momento de su vida. Nadie tiene por qué asimilar la muerte de otro ser vivo como algo «normal» o como algo que el hombre «tiene derecho de hacer».

Sólo bajo la defensa propia o la amenaza a nuestra vida un niño puede aceptar quizá, la necesidad de matar a un animal.

Pero a este niño, como seguramente a muchos otros, la Corrida de Toros le parecía un competencia, un juego. Creía de inicio que el hombre debía esquivar al toro, nada más, haciendo puntos, marcando «goles». Pero incluso veía la embestida del toro como algo válido, pues era al fin una competencia.

Cuando se incluyó a un animal cegado y notablemente obligado a estar ahí (el caballo), la injusticia le pareció mayor. El trabajo del «Picador» le resultó aún más cobarde y pueril. A su forma de ver, nada tenía que hacer.

Pero sobre todo, la muerte no era algo con lo que contaba de inicio. La competencia no le justificaba matar al toro… y verlo sufrir sin sentido fue aún peor para él.

Esperaba que viniera un «veterinario» (como sale un médico a revisar a cualquier lesionado en los demás deportes) y esperaba quizá una camilla, un trato digno pues, porque «arrastrarlo» le mereció un «nada más…», es decir, esperaba algo de compasión, de justicia para el competidor animal, aunque hubiera perdido injustamente.

Fue aleccionador y espero, avergonzante para quien lo provocó. (Sí, para su padre, quien ignoro si me está leyendo)

Debería ser motivo de vergüenza para cualquier adulto coherente llevar a sus hijos a ver eso, forzarlos a asimilarlo y aprenderlo. Debería ser preocupante si al ver al toro sufrir su hijo está feliz, deberían reprenderlo si lo festeja… pero no, porque ellos, adultos, en ese rubro ya son árboles torcidos, que por supuesto encuentran normal «torcer» a sus hijos también.

Mañana, adultos, no se pregunten por qué su hijo «compitió» con otro niño en su escuela, y al ganar, lo tomó de los pies y lo arrastró. No se asusten si al ver uno de esos horribles videos donde un imbécil mata un perro, su hijo ríe y brinca de alegría.

No hay tal cosa como un «árbol que nace torcido». La mayoría de las veces nuestro entorno familiar nos deja torcernos, o nos empuja a ello.

El collar no se rompe, el perro no se pierde.


Aunque hace unos meses posteamos en este mismo espacio una serie de consejos para ayudar a disminuir el índice de perros extraviados, hoy vamos a platicar rápido de uno en particular que ha resultado el mejor y más accesible, pero que aún así muchas personas parecen no conocer.

Doble Collar.

Parece una exageración a primera vista, pero es el más económico y sencillo de los métodos posibles para ayudar a la recuperación de mascotas extraviadas.

En una ciudad los índices de perros extraviados son más altos que en localidades más pequeñas. Desde luego esto responde al estilo de vida y el tamaño del lugar. Es decir, en un pueblo pequeño, el perro es más conocido por la gente e identificado, el territorio que puede recorrer es menor y un perro de casa rara vez trata de alejarse mucho tiempo de la gente.

En una gran ciudad, además del inmenso territorio que puede recorrer un perro sin dejar de ver gente, el ritmo acelerado y estresante de la mayor parte  de éstas hace que se ponga nervioso con facilidad, huyendo de los autos, de los gritos, de la gente que lo asusta o de las construcciones, por el ruido.

¿Qué tiene que pasar para que tu perro se extravíe? Que te distraigas 20 segundos. Literal.

No importa si es el perro más amoroso contigo, si es tranquilo y no gusta de correr, si es muy inteligente. Basta una pequeña distracción tuya, que lo pierdas de vista un momento y que esto se combine con un ruido fuerte, un gato que perseguir o un automóvil escandaloso, para que tu amigo salga corriendo sin posibilidad de alcanzarlo.

Insistimos en que deberías traerlo siempre de la correa, pero como sabemos que de todas formas mucha gente ve como una «justa libertad» soltarlo cada cierto tiempo (o a algunos, TODO el tiempo), te explicamos la función del doble collar.

Tu perro debería traer un collar ligero pero resistente TODO el tiempo. En este collar TIENE que traer su placa, con su nombre y tus datos. Algo que parece simple pero mucha gente no toma en cuenta: pon en la placa un número de teléfono LOCAL. Las placas pueden ser muy chiquitas, no te preocupes por poner toda tu dirección, con colonia y código postal. Lo que más importa es el teléfono en donde te localizan, claro y grande.

La mayoría de la gente que se encuentra a un perro en la calle, con placa, no tiene el tiempo (y muchas veces las ganas) de llevarte tu perro hasta tu casa, eso ya es mucho pedir, así que tu dirección es irrelevante. Pero si hay un teléfono local, es más sencillo que en donde sea que lo encuentren, te llamen de inmediato para que vayas a recogerlo.

Parece increíble pero para muchas personas la diferencia entre gastar una llamada local y una llamada a celular, puede ser la decisión para ayudar a tu perro o no. Ya sea de un teléfono público o de su propio móvil, la verdad es que de 10 personas, 9 te llamarían a un número local cuando encontraran a tu perro, mientras sólo 5 lo harían a un celular. (Datos estadísticos realizados por este equipo, en una muestra de 1000 personas escogidas al azar, entre 18 y 40 años)

Ahora, cuando salgas a pasear con él, ponle OTRO collar junto con el de siempre. Este segundo collar será solo para el paseo. Al salir se lo pones, al llegar se lo quitas.

Es increíblemente frecuente para nosotros la llamada diciendo: «Mi perro se perdió, es así y así… no trae placa, se rompió el collar en donde la traía»

Los collares no se rompen solos. Se rompen por un jalón de correa, por estirar mucho la hebilla, por el desgaste de la tela cuando se ponen y se quitan mucho…

Si tu perro trae su placa en ese otro collar permanente, difícilmente éste se romperá solito. Si por cualquier razón alguien abre la puerta y sale corriendo, traerá sus datos, si encuentra un lugar por donde brincar de tu casa, traerá sus datos… pero sobre todo, si se rompe el collar en el paseo, traerá sus datos.

El número de perro atropellados en la vía pública, no es por mucho, alarmante. En una ciudad como la Ciudad de México, esto también obedece, además de la simpatía que la gente les tenga, al tráfico. No hay muchas vías en donde puedas ir muy rápido sin que te detenga el tránsito pesado, por lo que no hay muchas opciones para atropellar a un perro.

Esto lo menciono para comprender que si tu perro se extravía, tienes muchísimas más probabilidades de que regrese a tí gracias a la llamada de alguien, a que le suceda algo malo antes de eso.

Hay mucha gente en esta ciudad dedicada a ayudar a cada perro que se encuentra, verdaderos ángeles que están dispuestos a hacer lo que sea necesario. Para todos ellos, encontrar a un perro con placa es como un oasis en el desierto, porque saben que podrán ayudarlo con mayor facilidad, que no necesitan buscar un lugar en donde albergarlo y que aunque a la primera no te encuentren, te van a seguir insistiendo.

Quítate los mitos bobos de «pobre perrito con su collar todo el tiempo«. Mientras este no le apriete y no le cause una reacción alérgica, le estás cuidando más, queriendo más y siendo más responsable con él. «Pobre perrito» es el que después de dormir en casa toda la vida, duerme bajo un auto sin haber comido. Ese perro sufre de verdad, no el que tiene un collar con su placa TODO el tiempo.

 

Caza «Deportiva». Más pretextos estúpidos.


Deporte.

(De deportar). 1. m. Actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas. 2. m. Recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio físico, por lo común al aire libre.

Con esta muy libre acepción, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española denomina lo que conocemos como deporte. Es decir, casi cualquier actividad puede ser deporte, según lo permite la lengua.

Y con esa misma libertad, ambigüedad y amplísima conceptualización de la palabra, es que los cazadores «recreativos» tienen la posibilidad de llamarle «Caza Deportiva» al hecho de asesinar a un animal con una arma, generalmente de fuego, con todas las ventajas y comodidades que esto significa.

A mí me asquea que ensucien el término.

Como un amante de los animales y un aficionado al deporte, me causa mucho conflicto que se trate de equiparar a una actividad tan benéfica y divertida como el Deporte con un hecho tan simplista y burdamente inútil como el asesinato frontal de animales.

Así como sucede con la Tauromaquia, a la que algunos ociosos insisten en llamarle «Arte», la Cacería es una de esas costumbres que parten de instintos pueriles y demostraciones involucionadas de poder.

¿Por qué cazan a un animal? Porque pueden, simple y llanamente.

Los Cazadores «deportivos» son por lo general, gente con recursos económicos cómodos, pues cuentan con armamento, ropa especial y accesorios que facilitan al máximo su actividad, elementos nada baratos en el mundo comercial.

Vaya pues, no necesitan alimentarse, no viven en una cabaña en el bosque acechada por osos o lobos de los cuales defenderse y no están tratando de delimitar un territorio urbano. Al contrario, los Cazadores se internan en un hábitat natural, en donde no vive un ser humano, para buscar animales desprevenidos y sorprenderlos con un tiro a muchos metros de distancia, en donde no haya riesgo para el cazador.

¿Cómo es que esto es una competencia?

Si el cazador tuviera que correr para alcanzar a un venado y ahogarlo con sus propias manos, tendría una competencia. Si tuviera que cazar a un oso a golpes, tendría una competencia. Pero no. El único esfuerzo físico que hace un «Cazador deportivo» radica en cargar una escopeta durante un rato, hasta el lugar en donde decide sentarse sin ser visto a esperar que pase un animal.

¿El trofeo? Por supuesto su cabeza, su piel, sus garras, pezuñas, cornamenta… en fin, cualquier parte del cuerpo que pueda colgar en su sala para recordar sádicamente que tuvo enormes ventajas frente a un animal salvaje, mientras se atraganta con un McTrío.

Esa es la maravillosa caza «deportiva».

De acuerdo a estadísticas obtenidas por organizaciones como PETA, Greenpeace, WWF y Animal Rights, sólo en Estados Unidos hay unos 15 millones de cazadores, los que cazan alrededor de 200 millones de animales CADA AÑO.

¿Sabes cuánto son 15 millones de cazadores? Sólo el 5% de la población de USA. Ni siquiera hablamos de la mayoría de norteamericanos. Gran parte de estos cazadores se «recrean» en zonas forestales cuidadas específicamente para esta actividad, mantenidas con los impuestos del país. O sea, en el desarrolladísimo país del norte, el 95% de sus habitantes que pagan impuestos y no les gusta la cacería, mantienen la sádica costumbrita del 5% restante.

¿Y cuánto es 200 millones de animales cazados? Veámoslo así: si fueran humanos, representaría ASESINAR a la población de España, Francia y Alemania, TODOS, en un sólo año.

El Holocausto Nazi, al que no ofendo ni minimizo en medida alguna, costó la vida de aproximadamente 10 millones de personas en los primeros 5 años. Significa que el peor episodio de crueldad entre humanos, en la era moderna, costó el 1% de vidas que lo que cuesta la permitida actividad de la Caza «deportiva».

No hablamos de insectos pisados sin querer, ni de ratones que eran una plaga. Hablamos de Patos, Gansos, Osos, Gatos monteses, Venados, Alces, Lobos, Coyotes…

¿Estoy exagerando por comparar números de vidas humanas con animales?

Cuestión de enfoques. Podría cada quien tener la libertad de valorar la vida como quisiera, eso mismo hizo un zotaco de bigote chaplinesco hace más de 60 años… y convenció a todo un país de que la vida de un judío, no valía igual que la de un «ario».

En la frontera entre México y E.U.A. existen hombres que creen que la vida de un «Spic», «wetback» o «frijolero», no vale lo mismo que la de un norteamericano, así que literalemente los cazan como venados.

Mientras no aprendamos a valorar la vida como el complejo cúmulo de circunstancias maravillosas que se requieren para que suceda, la mentalidad humana seguirá tan podrida como desarrollado su intelecto.

Mientras justifiquemos con «arte» o «deporte» el asesinato, siempre habrá algún desviado que extrapole y confunda ese «derecho» y convenza a otros débiles de ejecutarlo en contra de otros humanos.

Si la Tauromaquia es Arte y la Cacería es Deporte, el Canibalismo debe ser Gastronomía y una Narcotienda debe ser una PyME.

La familia unida, asesina unida.

 


Hombre: Depredador estúpido.


Depredador es la denominación que se le da a cualquier ser vivo en referencia a sus hábitos de caza, ya sea por alimentación o dominio, y con relación directa a otras especies, aquellas que resultan más débiles frente a las habilidades de caza del primero.

Esto significa que ningún animal es un «Depredador» permanente y ninguno está exento de serlo.

Lo anterior lo menciono para, primero, dejar de escuchar la palabra como si fuera un adjetivo negativo y malvado. Los insectos «depredan» plantas y otros insectos. El ganado «depreda» pastizales y de paso, insectos. El león «depreda» cebras, impalas o ñúes. El tiburón depreda otros peces. Los peces depredan plancton. Y el hombre depreda… bueno, todo, hasta hombres.

La cualidad de Depredador se ve magnificada por las habilidades que cada especie tiene y cómo éstas evolucionan para mejorar esta misma cualidad. En el hombre, desde luego la característica que lo convierte en el depredador más inteligente, se encuentra dentro de su cabeza: la inteligencia.

El cerebro ha demostrado ser el órgano clave para el dominio y la superación de las especies, razón que hizo a la nuestra convertirse en el más letal de los animales sobre la tierra. Sin embargo, aunque genéticamente todos los seres humanos sanos están diseñados para nacer con el mismo potencial cerebral, el cerebro evolucionado también ha traído una verdadera espada de dos filos: el libre albedrío.

En la mayoría de los animales, si bien existe la posibilidad de «escoger» lo que puede hacer cada día, la mayoría de estas decisiones se ven limitadas y sesgadas por una constante: el instinto.

Es decir, el hombre puede elegir, motivado por la búsqueda de diversión o empujado por el aburrimiento, hacer algo riesgoso para su sobrevivencia. El león, el tiburón o el perro, no. A un Tigre no le gusta saltar de un acantilado por gusto, si lo hace es buscando cazar (sobrevivir), escapar (sobrevivir) o ir a un mejor hábitat (sobrevivir).

Así también, los Depredadores no-humanos exterminan ejemplares de otras especies en la búsqueda de alimento o tratando de dominar un territorio, pero cuando cualquiera de sus motivaciones se ven satisfechas, detiene la práctica.

El hombre no.

Nuestro libre albedrío hace que la Depredación pueda ser bien un deporte, una diversión, una forma de perder el tiempo o una aberrante expresión cultural.

Los «adolescentes» que demuestran su adultéz en la Islas Feroe matando delfines, no necesitan hacerlo realmente por que su hábitat se vea amenazado, mucho menos para demostrarle algo a esa especie de delfín (que se acerca prácticamente solito al hombre).

Los «cultos» que acuden a la tauromaquia y quienes la practican, no lo hacen por sobrevivir o para dominar a la especie de toro que enfrentan, sino únicamente porque se les ocurrió matar el aburrimiento matando a otro ser.

Sí, el ser humano es un Depredador y esto es importante para su sobrevivencia, pero ha convertido esta habilidad en una práctica absurda, que ha puesto a su hábitat en riesgo. Lo que, por supuesto, lo pone en riesgo a él mismo.

El Hombre es un Depredador estúpido. Su desarrollo cerebral llegó a tanto que no supo qué hacer con él para manejar su propia existencia.

Ha llevado a miles de especies animales al borde de la extinción, lo que ha provocado la degradación vegetal de dichas zonas, permitiendo que los fenómenos naturales ataquen con mayor fuerza el lugar… y pierda el control de la zona.

Ninguna otra especie animal convirtió jamás una zona viva en territorio desértico. No hay otra especie que haya aprendido a «provocar» la erosión. Ninguna convirtió el aire del lugar mismo en donde respira, en gas peligroso. Ninguna ha cazado a otra por encima de la «necesidad» hasta prácticamente verla desaparecer.

El Hombre es un Depredador. El más efectivo de los depredadores. Y el más estúpido.

Por qué DEBEN tener derechos los animales.


Hace un tiempo, tuve la oportunidad de revisar un texto escrito por el Licenciado Rafael Robles Scott, en la página Gurú Político, en el que, desde su título, argumenta el Por qué NO pueden tener derechos los animales.

Más allá de los extremismos violentos y las reacciones que todos aquellos simpatizantes de los derechos animales podríamos tener en primera instancia, cabe aclarar que el Licenciado hace un ejercicio jurídico que observa el asunto desde el punto de vista del Derecho, estrictamente. Esto no lo digo disculpando la postura del autor (que no le hace falta, ni lo pide), ni mucho menos compartiendo su ángulo. Lo digo porque es justo comprender antes de reaccionar, que el Licenciado no es un simpatizante de la defensa animal, pero no está escribiendo en su contra.

Su punto de vista, puramente el de un Abogado, refiere que el Derecho (como un ente moral, casi místico) no está capacitado para otorgar derecho a los animales pues, básicamente, sólo es aplicable  -y cito- «a otro, y el otro es uno idéntico a mí». O sea, el Derecho es para los humanos, porque los humanos lo creamos y sólo podemos legislar y decidir por encima de nosotros mismos.El infierno del Circo

Dice el autor que para legislar derechos sobre ellos, tendríamos que legislar sobre la «crueldad» y que eso es tan subjetivo que mejor no nos metamos. Aclara, sí, que la crueldad contra HUMANOS sí se puede medir y castigar, porque afecta a eso, a humanos. Pero contra los animales no. Nos pide luego que nos preguntemos en qué nos afecta personalmente que un humano violente a un animal. ¿En qué nos perjudica? Claro, esto lo dice asumiendo que la respuesta es «En nada que no sea subjetivo y sentimental», para desde luego enfrentarnos contra el hecho de que el Derecho no puede legislar sólo por cuidar los sentimientos.

Honestamente no entiendo la imposibilidad de ver la afectación. Los animales deberían tener derecho de vivir, sencillamente. No los vamos a dejar votar en las elecciones o reclamar un predio (que quizá deberíamos), sólo deberíamos respetar y defender su derecho a VIVIR. ¿Por qué? ¿En que nos afecta? En que nuestro planeta no puede exsitir sin ellos, y nosotros no podemos existir sin el planeta.

Muchas comunidades en el mundo reciben cada año tormentas e inundaciones que nunca antes habían tenido (y para las cuales no tenían preparación alguna) y los gobiernos atinan a decir que son “desafortunado caprichos de la naturaleza”, claro, para no afrontar la responsabilidad. Nadie legisla contra la sobreproducción ganadera, los empresarios crían más ganado del que pueden, matan a todos los depredadores posibles (el Lobo Mexicano está extinto en vida libre ya), liberan al ganado en campos silvestres, acaban con los pastos, el suelo se erosiona, el bosque se reduce, el agua puede pasar y las nubes de tormenta no encuentra oposición. Algo similar, pero al revés, pasa con las «sorpresivas» sequías.

El que no se haya legislado para defender a un perro de la crueldad humana, lleva a miles de niños a ver sus padres patear a uno hasta la muerte (porque se acercó demasiado y no le gustan), lo que le hace aprender que PUEDE patear al ser vivo que no le guste. Lo que claro, después tendremos que castigar con las leyes humanas, cuando pateé a un humano hasta la muerte. ¿Corregimos o prevenimos?

No legislar contra la explotación canina o contra la venta ilegal y descontrolada de mascotas, nos ha llevado a tener a 2 millones de perros callejeros, SÓLO en el área metropolitana, lo que nos afecta al obligarnos gastar millones de pesos al año en la limpieza de las calles, el control urbano de estos y la manutención de esos infiernos sin legislar que les llaman «perreras».

Tigres, al borde de la desapariciónNo legislar contra los Circos, contribuyó a llevar al Elefante, a los Osos o al Tigre al borde de la extinción, así como a muchos accidentes, algunos incluso fatales, de animales de circo que reaccionaron conforme a su naturaleza, dentro de una área urbana.

Existen comunidades en México que están al borde de la desaparición, por la sobre explotación (no regulada) de la minería. ¿Por qué se llegó a ese punto? Porque no había leyes duras y concretas que defendieran el medio ambiente y pusieran límites sobre hasta donde, cuánto y cuándo.

¿No nos afecta directamente la crueldad contra los animales y el medio ambiente?

En una vista rápida pues, el artículo diría que no tenemos la facultad de defenderlos porque no somos uno de ellos, no tenemos derecho.

Lo curioso es que sí se legisla SOBRE ellos. Porque por ley SÍ tenemos derecho a usarlos, consumirlos o procrearlos para después venderlos, vivos o muertos. Sí tenemos derecho a establecernos sobre sus áreas habitables. Sí tenemos derecho a ATACARLOS, pero no tenemos derecho a DEFENDERLOS.

Su postura jurídica se comprende después de una par de leídas. Dice que no se mete en la moral, la ética, la filosofía; que su artículo es puramente legal. Desde mi perspectiva, eso es pisar terreno seguro. Debería avisarnos, antes de comenzar a leer, que sólo platicará sobre lo que el Derecho hace hasta hoy, puede hacer, no sobre lo que podría o sobre lo que se debería hacer.

Es una explicación pues, legal, sobre la rama tan limitada sobre la que camina el Derecho respecto a los animales. Eso, más que enojarme, me decepciona. Cuando uno lee esas posturas, uno espera que se esgriman ideas nuevas, cómos y por qués para un futuro, pues el presente ya se nos gastó y el pasado lo venimos arrastrando para nuestro infortunio.

Nos urge pensar, hablar y debatir para el futuro. Nos urge hablar de por qué el Derecho, las Políticas Públicas, los Gobiernos y Gobernantes, la Academia, la Cultura y el Arte,  TIENEN que mejorar aspectos de nuestra vida a futuro, no sólo analizar lo que ya existe, mucho de lo cual existe con enormes deficiencias.

Ya no podemos perder tiempo escuchando a nuestros expertos legales hablar sobre las cosas que «se han logrado», lo que «hemos alcanzado», lo que «somos». Al menos yo, necesito saber lo que podríamos lograr, alcanzar y ser, mientras platicamos cómo.

Quizá la rama del Derecho, hoy, no puede meterse a defender a los animales, pero quiero saber cuándo lo hará. No pueden decirme que tienen una limitación física. No pueden decirme que sencillamente «no puede», porque es una creación humana, es una postura social humana, que se modifica según los humanos vayamos necesitándolo y hoy LOS HUMANOS, necesitamos modificarla para defender a los animales.

El típico Oso de CircoLos animales PUEDEN y DEBEN tener derechos porque nos urge a LOS HUMANOS que así sea.

Ya hay gente -se supone que especializada- atacando algunos de nuestros problemas, como la delincuencia entre humanos, la violencia entre humanos, el consumo de sustancias nocivas para humanos, la creación de instituciones para humanos. ¿Por qué seguimos sin atacar ese otro rubro, la crueldad contra los animales?

¿Creen que no hay suficientes estudios que demuestran lo que una persona cruel con los animales puede llegar a hacer, después, contra los humanos? ¿Nos hace falta hacer más análisis psicológicos, perfiles psiquiátricos, estudios sociales, estadísticas poblaciones?

¿Nadie le ha enterado al Derecho, a la Política Pública y al Gobierno del porcentaje tan alto de coincidencia que hay entre asesinos de humanos y asesinos de animales?

Una parte le corresponde a la cultura, claro, a la educación familiar, por supuesto; pero si un padre de familia sabe que si su hijo mata un perro, le costará 2 años en un tutelar o 10 mil pesos, va a insistirle a su hijo que no haga el chistesito.

Nos urge legislar para defender a los animales, castigar a los que los maltratan, para FORZARNOS a adquirir una costumbre, que con suerte, en unos años será cultura.

Podríamos esforzarnos por enseñar en las escuelas y en las casas que robar y matar es malo, y con eso debería ser suficiente, pero no, además tenemos una ley que castiga a los que lo hacen y TAMBIÉN se lo advertimos a nuestros ciudadanos, por aquellos a los que no les quede claro por cultura o por educación.

Es el mismo principio. Tenemos que darles derechos a los animales para darnos una herramienta de mejora social. Para forzarnos a respetar un aspecto que por atacarlo, nos está produciendo peores niños y adolescentes, que son los adultos podridos del futuro.

Los animales SÍ PUEDEN tener derechos, porque el Derecho, desde el punto de vista moral, ético o jurídico, es una creación humana que podemos modificar a placer y sólo hace falta que decidamos PROTEGERLOS por ley, así como hemos decidido USARLOS por ley.

PUEDEN y DEBEN tener derechos los animales porque tenemos que contribuir, aunque sea en una micra más, a mejorarnos como seres HUMANOS.

Que nuestra sagrada calidad de «ser pensante» valga de algo, por el bien nuestro, antes de que llegue ese Apocalipsis del 2012, que más que fuego ardiente y temblores catastróficos, parece aproximarse en la forma de una podredumbre humana que va escalando en intensidad.

Trabajo de todos

No argumento ni defiendo algo por chisme, por lo que aquí les dejo el enlace del artículo escrito por el Licenciado Robles Scott, a quién le agradezco, claro, el diálogo respetuoso que en todo momento tuvo, coincidamos o no.

http://www.gurupolitico.com/2010/11/por-que-los-animales-no-pueden-tener.html

Quién SÍ experimenta con animales


Y ahora sí, la parte acusadora, pero realista.

Advierto, antes de leer la siguiente lista, algunos puntos que quizá debas tomar en cuenta:

1.- Hablar de la «calidad moral» de las compañías que SÍ experimentan en animales, no implica que se hable de la calidad moral de las personas que ahí laboran o quienes las venden. Estamos conscientes que en este país, uno de los dos problemas más grandes es el desempleo; si bien no por ello justificamos acitvidades crueles e ilícitas (como la tauromaquia, los gallos de pelea o el narcotráfico), tampoco podemos condenar a quienes comercializan estos productos sin tener una conexión directa con su producción.

2.- Muy pocas personas de las que trabajan en dichas compañías, tienen control sobre la decisión de experimentar o no en animales. No dirijamos los reclamos a cualquiera relacionado con dichas marcas. Hagámoslo por la vía correcta y a las personas indicadas, como los departamentos directivos. Para ello los datos que añadimos. Si estás en desacuerdo con su política, puedes enviar un correo o hacer una llamada a los departamentos de atención a clientes, aclarando que dejarás de usar su marca porque experimentan con animales y que no la consumirás hasta que eso cambie.

3.- Nos concentramos en las compañías de productos estéticos, de limpieza y de herramientas, sin ahondar en las farmacéuticas, tratando de evitar la polémica sobre el desarrollo de medicamentos y tratamientos para enfermedades humanas serias. Aunque muchas investigaciones demuestran que actualmente hay muchas otras posibilidades para investigar dichos medicamentos, respetamos la postura de personas que han padecido alguna enfermedad y su visión sobre estos experimentos es menos negativa.

4.- Desafortunadamente encontrarás que la mayoría de las compañías más grandes están involucradas en experimentación con animales, por lo que muchos de los productos que usas provienen de dicha fuente. No es necesario cambiar radicalmente tu vida de consumo para hacer algo contra estas políticas; si decides consumir, de inicio, algunos productos de diferente marca, estás aportando algo a esta cultura. Pero más importante: Dilo. Presúmelo. Platícalo. Dales opciones a quienes no la conocen, eso es lo que propaga la cultura en una sociedad cuyos medios informativos están más atados a intereses económicos que ambientales.

5.- No olvides que está nuestra lista de alternativas libres de crueldad animal aquí: http://bit.ly/cPTeAi

Compañías que SÍ experimentan en animales.

Arm & Hammer (Church & Dwight), P.O. Box 1625, Horsham, PA 19044-6625; 609-683-5900; 800-524-1328; www.armhammer.com
Bic Corporation, 500 Bic Dr., Milford, CT 06460; 203-783-2000; www.bicworld.com (Actualmente tiene una suspensión temporal en experimentos animales. ¡Contáctalos para que la conviertan en definitiva!)
Chesebrough-Ponds (Fabergé, Ponds, Vaselina), 800 Sylvan Ave., Englewood Cliffs, NJ 07632; 800-743-8640; www.pondssquad.com
Church & Dwight (Aim, Arm & Hammer, Arrid, Brillo, Close-up, Lady’s Choice, Mentadent, Nair, Orange Glo International, Pearl Drops), P.O. Box 1625, Horsham, PA 19044-6625; 609-683-5900; 800-524-1328; www.churchdwight.com
Clairol (Aussie, Daily Defense, Herbal Essences, Infusium 23, Procter & Gamble), Blachley Rd., Stamford #1, CT 06922; 800-252-4765; www.clairol.com
Clorox (ArmorAll, Formula 409, Fresh Step, Glad, Liquid Plumber, Pine-Sol, Soft Scrub, S.O.S., Tilex), 1221 Broadway, Oakland, CA 94612; 510-271-7000; 800-227-1860; www.clorox.com (Actualmente cuenta con UNA línea que no experimenta en animales: Green works, con amplia variedad de productos de limpieza. Disponible en México.)
Colgate-Palmolive Co. (Mennen, Palmolive, SoftSoap, Speed Stick), 300 Park Ave., New York, NY 10022; 212-310-2000; 800-221-4607; www.colgate.com
Cover Girl (Procter & Gamble), One Procter & Gamble Plz., Cincinnati, OH 45202; 513-983-1100; 800-543-1745; www.covergirl.com
Dial Corporation (Dry Idea, Purex, Renuzit, Right Guard, Soft & Dri), 15101 N. Scottsdale Rd., Ste. 5028, Scottsdale, AZ 85254-2199; 800-528-0849; www.dialcorp.com
Johnson & Johnson (Aveeno, Clean & Clear, Listerine, Lubriderm, Neutrogena, Rembrandt, ROC), 1 Johnson & Johnson Plz., New Brunswick, NJ 08933; 732-524-0400; 800-526-3967; www.jnj.com
Lever Bros. (Unilever), 800 Sylvan Ave., Englewood Cliffs, NJ 07632; 212-888-1260; 800-598-1223; www.unilever.com
L’Oréal U.S.A. (Biotherm, Cacharel, Garnier, Giorgio Armani, Helena Rubinstein, Lancôme, Matrix Essentials, Maybelline, Ralph Lauren Fragrances, Redken, Soft Sheen, Vichy), 575 Fifth Ave., New York, NY 10017; 212-818-1500; www.loreal.com
Max Factor (Procter & Gamble), One Procter & Gamble Plz., Cincinnati, OH 45202; 513-983-1100; 800-543-1745; www.maxfactor.com
Mead, 10 W. Second St., #1, Dayton, OH 45402; 937-495-6323; www.meadweb.com
Mennen Co. (Colgate-Palmolive), 191 E. Hanover Ave., Morristown, NJ 07960-3151; 973-631-9000; www.colgate.com
Noxell (Procter & Gamble), 11050 York Rd., Hunt Valley, MD 21030-2098; 410-785-7300; 800-572-3232; www.pg.com
Olay Co./Oil of Olay (Procter & Gamble), P.O. Box 599, Cincinnati, OH 45201; 800-543-1745; www.oilofolay.com
Oral-B (Procter & Gamble), 600 Clipper Dr., Belmont, CA 94002-4119; 415-598-5000; www.oralb.com
Pantene (Procter & Gamble), One Procter & Gamble Plz., Cincinnati, OH 45202; 800-945-7768; www.pantene.com
Physique (Procter & Gamble), One Procter & Gamble Plz., Cincinnati, OH 45202; 800-214-8957; www.physique.com
Playtex Products (Banana Boat), 300 Nyala Farms Rd., Westport, CT 06880; 203-341-4000; www.playtex.com
Procter & Gamble Co. (Clairol, Cover Girl, Crest, Gillette, Giorgio, Iams, Max Factor, Physique, Tide), One Procter & Gamble Plz., Cincinnati, OH 45202; 513-983-1100; 800-543-1745; www.pg.com
Reckitt Benckiser (Easy Off, Lysol, Mop & Glo, Old English, Resolve, Spray ’N Wash, Veet, Woolite), 399 Interpace Pkwy., Parsippany, NJ 07054; 973-633-3600; 800-333-3899; www.reckittbenckiser.com
Richardson-Vicks (Procter & Gamble), One Procter & Gamble Plz., Cincinnati, OH 45202; 513-983-1100; 800-543-1745; www.pg.com
Schering-Plough (Bain de Soleil, Coppertone, Dr. Scholl’s), 2000 Galloping Hill Rd., Kenilworth, NJ 07033-0530; 800-842-4090; www.sch-plough.com
S.C. Johnson (Drano, Edge, Fantastik, Glade, OFF!, Oust, Pledge, Scrubbing Bubbles, Shout, Skintimate, Windex, Ziploc), 1525 Howe St., Racine, WI 53403; 800-494-4855; www.scjohnson.com
SoftSoap Enterprises (Colgate-Palmolive), 300 Park Ave., New York, NY 10022; 800-221-4607; www.colgate.com
Suave (Unilever), 800 Sylvan Ave., Englewood Cliffs, NJ 07632; 212-888-1260; 800-782-8301; www.suave.com
Unilever (Axe, Dove, Lever Bros., Suave, Sunsilk), 800 Sylvan Ave., Englewood Cliffs, NJ 07632; 212-888-1260; 800-598-1223; www.unilever.com

Recuerda que los nombres anteriores son de las marcas FAMILIARES, es decir, las matrices productoras, para conocer más sobre los productos que comercializan con diferentes nombres, te recomendamos accesar a su página web.

Esta información procede directamente de http://www.peta.org , quienes se han dedicado a hacer investigaciones profundas, detalladas y serias acerca de estos temas. No pretendemos hacer nuestro mérito la investigación y la recopilación de información, sólo acercar los datos a la gente que no conozca su página o su actividad, al mismo tiempo que discernimos de las marcas que se encuentran con mayor facilidad en nuestro país.

Compañías que NO experimentan en Animales.


 

14275507_xl

En México, como en muchos de los países de América Latina, es mucho más sencillo monopolizar la producción en ciertos rubros, o al menos publicitar cierta marca con mucha desigualdad, gracias a nuestro famosos vicios conocidos popularmente como «amiguismos» y «compadrazgos». Para ciertos empresarios es más sencillo publicitar su marca porque se les «arman» paquetes de publicidad que les resultan más baratos, mientras algunos otros tienen al mismo tiempo intereses en empresas de medios y de otros productos.

Eso hace que para el público, una marca parezca más confiable porque «aparece mucho en televisión» o porque «tiene muchos espectaculares» mientras que otras se limitan a publicitar a menor escala productos de, incluso, mejor calidad. Todo lo anterior se refleja en sus ventas, y esto a su vez en sus costos finales.

Por eso cuando hablamos de marcas que NO experimentan en animales, muchas veces el argumento que se esgrimen es «son más caras». En unidad a veces es cierto, uno o dos pesos que a la gente le parece «un gran gasto».

¿Recuerdan esa leche barata que alguna vez se distribuyó en algunas delegaciones de la Ciudad de México? Estaba tan procesada que le costó un rato de mala salud a muchas personas… pero era MÁS BARATA.

Así, muchas marcas de gran calidad cuestan un poquito más, pero es porque no llevan en su costo muchas tranzas y acuerdos bajo el agua, aprovechando el pésimo nivel legislativo de nuestro país, así como, desde luego, no están manchadas con la sangre y sufrimiento de cientos de miles de animales cada año.

A continuación iremos enlistando marcas comercialmente viables en nuestro país que NO EXPERIMENTAN o PRUEBAN EN ANIMALES. No le pienses mucho, es cuestión de cultura y tu bolsillo, a pesar de lo que diga la publicidad, no lo resentirá demasiado. Prefiérelas y presúmelo. Platica en voz alta en el Súper este asunto con quien vayas, mientras escoges el producto, para que más gente se entere, platícalo con tus familiares y amigos. Así mañana podrás decirle a los ojos a tus hijos, sobrinos o nietos que en tu consciencia, al menos, siempre trataste de aportar tu granito de arena.

Las siguientes compañías NO son las únicas libres de experimentación animal. El que no aparezcan en esta lista no significa forzosamente que sí tenga responsabilidad sobre la experimentación animal. Lista actualizada al 9 de mayo de 2012.
Abercrombie & Fitch, 1-888-856-4480; www.abercrombie.com
Alberto Culver, (TRESemmé, St. Yves) www.alberto.com
Baby Magic, 1-800-452-6337; www.ascendiabrands.com
BeautiControl,  www.beauticontrol.com
Beauty Secrets Minerals Makeup 954-562-5559 http://www.beautysecretminerals.com
Berol, 1-800-438-3703; www.sanfordcorp.com
Bobbi Brown, ; www.bobbibrown.com
The Body Shop,  www.thebodyshop.com
Bath time (Industrias T. Taio) 323-938-8886 www.ttaio.com
Citré Shine, 949-794-5500
Conair, 1-800-7-CONAIR; www.conair.com
Estée Lauder, en su divisón Aveda ; www.aveda.com
Go! Go! Beauty,  www.go-go-beauty.com
Hello Kitty, ; www.townleygirl.com
LA Minerals,  www.laminerals.com
Lander Company, 1-800-4-LANDER; www.ascendiabrands.com
Liz Claiborne Cosmetics, ; www.lizclaiborne.com
M.A.C. Cosmetics, 1-800-387-6707; www.maccosmetics.com
Natura Cosméticos, www.natura.net
Ogilvie,1-800-452-6337; www.ascendiabrands.com
OPI Products (Coty) 800-341-9999 http://www.opi.com
Puig USA 212-389-7250 www.puig.com (Carolina Herrera, Antonio Banderas, Shakira, Maja, Massimo Dutti, Mango, Ninna Ricci, Paco Rabanne y Prada.)
Revlon, 1-800-473-8566; www.revlon.com
Sanford, 1-800-323-0749; www.sanfordcorp.com
Secret Gardens, 1-800-537-8766
Staedtler, Ltd., 011 44 144 3237421
Strawberry Shortcake, www.townleygirl.com

Recuerda que muchas de las Marcas que consumen son famosas sólo por su nombre de línea y no por la productora a la que pertenecen. Por lo mismo, revisa su procedencia en la etiqueta para saber la casa matriz del producto.

La investigación de estos productos es también responsabilidad de todos, nos nutrimos de la información que todos nos otorgan con sólo revisar en el supermercado si tienen en su empaque alguna leyenda o marca que indique si están exentos de pruebas en animales.

Continuamos con esta investigación e iremos añadiendo más marcas nacionales e importadas que estén libres de este absurdo proceder, que sólo abarata sus costos de producción e investigación, no mejora en medida alguna su calidad o seguridad.

Visita El Croqueton
Esta información procede directamente de http://www.peta.org , quienes se han dedicado a hacer investigaciones profundas, detalladas y serias acerca de estos temas. No pretendemos hacer nuestro mérito la investigación y la recopilación de información, sólo acercar los datos a la gente que no conozca su página o su actividad, al mismo tiempo que discernimos de las marcas que se encuentran con mayor facilidad en nuestro país.