Cortar Orejas y Colas. Creencia VS Ciencia


El "Agresivo" look de un DóbermanLos cortes «estéticos» de cola y orejas realizadas a los perros se iniciaron en la época Romana, en la que el bienestar animal no era un tema a considerar. Sólo basta recordar que durante los juegos inaugurales del Coliseo se mataron brutalmente a más de 9.000 animales de fauna silvestre. Después, está cruenta práctica se popularizó en la Edad Media en Europa.

Estas prácticas se fueron perpetuando hasta que ser incluidas en los estándares raciales de las asociaciones canófilas. En la actualidad, dichas cirugías se siguen practicando bajo argumentos que «intentan» justificar su existencia, pero que son insostenibles. Veamos algunos:

Creencia: Les da a los perros una apariencia más agresiva.

El corte de orejas es muy común entre las razas que se usan para la guardia y protección. Además de la apariencia, se dice que les ayuda a escuchar mejor los ruidos extraños al no tener el canal auditivo obstruido con la oreja y el pelo.

Común en: Schnauzer gigante, Doberman, Gran Danés.

Ciencia: No es necesario que un perro tenga las orejas erectas para disuadir a un delincuente, el ejemplo más claro es del Rottweiler. Por otro lado, el rango de audición de los perros es tan bueno que escuchan sonidos ultrasónicos y poseen una gran movilidad de las orejas, por lo que el corte de éstas no representa ninguna ventaja. En contraparte, la cirugía sí es excesivamente dolorosa y muy molesta por la colocación de una especie de vendajes que deben traer mucho tiempo después de su realización; además las orejas son un elemento esencial en la comunicación canina y la falta de gestos con ellas, hará que esta forma de comunicación se vea alterada.

Creencia: Se evitan lesiones durante las peleas.

En los perros de pelea los cortes ayudan a que no se muerdan en estos lugares y que la pelea sea más encarnizada.

¿Te dicen algo sus orejas?Común en: «Pit Bull», Mastín Napolitano.

Ciencia: Bueno, no hay necesidad de aclarar demasiado este punto, ¿cierto? Las peleas de perros deben de abolirse completamente y, por lo tanto, esta cirugía o cualquier práctica que las encause, también.

Creencia: Evita lesiones en el trabajo.

Los perros que se dedican a la cacería de aves pudieran lastimarse la cola con los altos pastos al trabajar.

Común en: Cocker Spaniel, Pointers.

Ciencia: Además de los dolores de la cirugía, hay que apuntar que, en la realidad, este argumento es teórico en nuestros tiempos, pues los perros de esta familia viven en casa y prácticamente ya no salen a cazar, por lo que no hay razón para seguir cortando sus colas.

No másCreencia: Da homogeneidad a las razas.

Especialmente a las que tienden a una anormalidad genética, es decir, que algunos perros nacen sin cola o con un vestigio corto. De aquí la frase «O todos coludos, o todos rabones».

Común en: Antiguo Pastor inglés y Welsh Corgi Cardigan.

Ciencia: Si bien algunos perros nacen sin cola, esta no es una razón para que los que sí nacen con ella se les vea mermada su calidad de vida, sobre todo ahora que los perros de estas razas pueden competir en las exposiciones mundiales con sus colas completas. Es como si un individuo naciera con una discapacidad y, para que todos “se vean igualitos”, les provocáramos la misma al resto de la manada, absurdo ¿no?

Creencia: Para evadir el pago de impuestos por la punta de la cola.

Esto ocurría alrededor del año 1576. A los perros que pertenecían a los campesinos, quienes no tenían dinero para pagar el impuesto, se les hacía esta amputación a los tres días de nacidos, esta práctica la realizaba el «muerde colas» con sus dientes, ya que estaba prohibido realizarla con cualquier objeto punzo-cortante.

Común en: Yorkshire, Jack Russel.

Ciencia: Aunque parezca increíble, era la única razón para muchos, y aunque afortunadamente este impuesto ya no se cobra, la costumbre se quedó para estas razas. Mucha gente no sabe porqué se hacía, pero como así se lo enseñaron, lo sigue haciendo.

Creencia: Por limpieza.

Al cortar las orejas se disminuye la predisposición a que los oídos se infectan (otitis) y al cortar la cola, el ano permanece más limpio, es decir sin residuos de excremento.

Común en: Schnauzer miniatura.

Ciencia: Todos los perros levantan su cola para defecar así que no se ensucian y aún así, el corte de cola, en general, es de todas formas suficientemente largo como para cubrir el ano, por lo que no existe ninguna ventaja al mutilar al animal. En el caso de las orejas, la limpieza periódica y sencilla de éstas evita infecciones, así que el corte es una forma de pereza de parte del dueño.

Creencia: Porque “se ven más bonitos».

La gente después de más de 500 años se acostumbró a ver como normales dichas mutilaciones y cuando observan a un perro sin ellas les parece que se ve feo.

Común en: Este argumento, el más simple, se usa para justificar el corte en cualquier perro, de raza o no.

Ciencia: la belleza es subjetiva, pero las mutilaciones que causan dolor y sufrimiento a los animales que tanto amamos no pueden ni deben considerarse “bellas”.¿Puede ser más bonito?

Muchos países prohibieron los cortes cosméticos en perros hace varios años. Noruega en 1987, Suecia y Suiza en 1988, Chipre, Grecia y Luxemburgo en 1991, Finlandia en 1996, y Alemania en mayo de 1998, Brasil lo hizo en el 2008. En Inglaterra se califica al corte de colas sin fines terapéuticos como un acto éticamente reprobable, al grado que desde 1996 se puede abrir expedientes por malas prácticas profesionales a los veterinarios que lo practican y con esto revocarse su licencia médica.

Entonces ¿Hay alguna forma de justificar estas mutilaciones?

Como vimos en las líneas anteriores, estas cirugías deben de dejarse de practicar inmediatamente. Además, desde el punto de vista ético los animales tienen derechos morales. Esto significa que no podemos justificar causarles daño. Como los perros tienen la capacidad de sentir dolor, nosotros tenemos la obligación de sobreponerlo sobre los beneficios «estéticos», económicos o de cualquier otro tipo humano.

Si tenemos un animal de compañía para amar y que nos ame, para alegrarnos el día y compartir momentos especiales, lo menos que podemos hacer es darles lo mismo, y procurarles la mejor calidad de vida. Si pudiéramos preguntarles si quisieran ir a donde el veterinario los someterá a una terrible cirugía que sólo les va a traer complicaciones y ningún beneficio, seguro suplicarían para que no lo hiciéramos, así que por favor no lo hagas, ni alientes estas cirugías y ayuda a pasar la voz para que más gente sepa lo terribles que son. Los perros te lo agradecerán moviendo felices sus lindas colas y orejas.

 

Maltrato Online.


Maltrato Online

Evidentemente hablar de tortura y asesinatos de animales, publicados en la red, no tiene nada  de positivo. Por ello esta columna no tiene la intención de narrar, describir, platicar o presumir ninguno de estos aberrante actos, mucho menos de ilustrarlos.

El fin es ayudarnos a hacer cargo de la responsabilidad de ser navegantes en la red y lo que realmente provocamos con nuestra indiferencia o con nuestra interferencia, al respecto de estos casos.

Antes que otra cosa, habrá que aclarar la línea de la realidad: desde tu silla, desde la web, POCO o NADA harás respecto a los casos de maltrato animal, al menos a inmediato o corto plazo. Pero a mediano y largo plazo, a favor de la mejora cultural, sí hay un nivel de incidencia importante, del que todos, como la gran masa de navegantes web que somos, debemos tomar responsabilidad.

Los casos que uno puede encontrarse en la red, en forma de video o foto, son muchos, muchísimos y prácticamente son ejecutados sobre cualquier animal. La existencia de cámaras en los celulares ha convertido en testigo a cualquiera que la posea, y en Popular a cualquiera que la explote. La libertad de expresión tiene ese doble filo y el riesgo intrínseco de provocar estos casos, cosas, tipejos y barbaridades.

¿Te indignan? ¿Te llevan más allá de la Rabia? ¿Quieres vomitar o golpear al responsable?

Correcto, esa emoción es importante para empezar, pero después de sentir ese golpe bioquímico, tienes que aplicar la razón y actuar con inteligencia.

¿Qué es lo que quiere quien hace estas fotos/videos? 

Reconocimiento. Aplausos, abucheos, insultos, ira, risa, likes, reproducciones o lo que sea, pero quieren salir del anonimato. Lo más probable es que estén descontentos con su vida, la encuentren vacía y carente de motivos, éxitos y metas. Son sociópatas que se saben incapaces de cosas que les enaltezcan, como realizar una obra artística, o destacar en el plano intelectual, deportivo o cultural, así que sólo pueden acudir al extremo contrario: destacar en conductas aberrantes, para las que no se requiere DESARROLLAR ninguna habilidad, sino QUITARSE lo que llamamos «escrúpulos», cosa que es mucho más sencilla.

Es por eso que no importa lo mucho que te esfuerces en redactar un comentario ofensivo, humillante o amenazante para estos sujetos, cualquiera que sea la reacción, le estás haciendo cumplir su meta, satisfacer sus pueriles necesidades. Ellos ya saben que carecen de moralidad, calidad humana o bondad. Se mofan de ello, se sienten orgullosos que la gente lo note y se los recrimine. Preguntarles ¿Por qué haces eso? o ¿Cómo eres capaz?, no sólo les motiva, sino que los enaltece, pues les indica que han logrado llegar a un nivel que a otras personas les es imposible siquiera comprender, así que están mucho más «elevados», en su escala, de lo que pensaban.

Creen que su «maldad» es símbolo de hombría, o de habilidad, pues ya han perdido toda esperanza en hacer algo que valga la pena con el mínimo de calidad, para que a alguien más le importe.

A diferencia del perfil de Asesino Serial, en donde sólo el subconsciente quiere ser descubierto, en el Psicópata Torturador la exposición es muy importante. Publican en redes sociales y canales públicos para que la gente los note, pues en la vida real son socialmente invisibles e intrascendentes.

¿Qué hacer contra ellos?

Reportar. Bloquear y eliminar. Como quieras, pero NO LES PERMITAS SABER QUE TE IMPORTAN. Si necesitas mencionar su nombre para promocionar que otros lo bloqueen, asegúrate de hablar de ellos en tercera persona y no respondas a ninguna de sus reacciones.

¿Pueden abrir otro perfil? Claro, pero deberán comenzar de cero en sus visitas, followersconexiones, lo que es sumamente frustante.

Si encuentras un video de tortura en YouTube, abre el link y páusalo de inmediato, así evitarás que «gane» una nueva reproducción. Dale un «No me gusta» y repórtalo por su contenido violento. Si tiene los suficientes reportes y dislikes, YouTube lo eliminará a la brevedad. Si debe eliminar varios videos del mismo autor por reportes, eliminará y baneará a su autor permanentemente, complicándole mucho su «camino a la fama».

Elimina, bloquea, reporta

Si es un usuario de Twitter o Facebook, repórtalo de inmediato, sin agregarlo, sin darle like, sin darle follow, sin enviarle ningún tweet, ni publicar en su muro.

Denúncialos en sus círculos personales, si los conoces. Muchas veces los amigos de la escuela, el trabajo o el vecindario, no saben que tienen entre sus conocidos a una persona de esa calidad, así que trata de evidenciarlos en la medida de tus posibilidades, en sus círculos personales. Es paradójico, pero muchos de ellos buscan exposición mediática con seudónimos o máscaras, porque quieren ser reconocidos a la distancia, pero no «juzgados» por sus familias y su entorno. Si reconoces a algún maltratador, trata que otros lo reconozcan también.

Sandra Segovia, fundadora de Todos Somos Animales y estudiosa del área legal, ha proporcionado también esta información:

Puedes denunciar maltrato animal cibernético si mandas un correo con toda la información o llamas a:

NIVEL FEDERAL policia_cibernetica@ssp.gob.mx | 001800–4403690 Y EN EL D.F. AL 51403690
CDMX gic@pgjdf.gob.mx | denuncia@ssp.gob.mx | 52 41 04 20 y 52 41 04 21 ext. 1151
JALISCO policia.cibernetica@jalisco.gob.mx | 36687978, 36687900 Ext. 18041.
NUEVO LEÓN 089 | 01(81) 2020-6800 | sspnl@nuevoleon.gob.mx

Denunciarlos ante la autoridad es una opción mucho más directa, por supuesto, pero para ello, tendrás que revisar antes:

  • Si vive en una entidad cuya legislación marque como delito la tortura y muerte de animales. No en todos lados es así. En el Distrito Federal sí, pero aún aquí es de reciente adición, así que el proceso aún es hasta desconocido para muchas autoridades, y es lento.
  • Que su perfil realmente tenga información real para localizarlo. Que les encante la exposición no significa que su nombre o «ubicación», sean reales, así que pueden no servirte de mucho.
  • Si en las fotos aparece realmente él. Puede ser muy hombrecito para presumir que lo hace, pero a la hora de defenderse, puede argumentar que las fotos eran falsas, de alguien más, trucadas, bajadas de internet o que él aparece en ellas, pero no hizo nada.
  • Que no pueda tomar represalias en tu contra. La cobardía de sus actos, necesaria para descargar su frustración en animales, puede no afectarle si se junta con más «amiguitos» que le den valor. Y si se trata de demostrar valentía, no habrás hecho nada, excepto arriesgar a que tengamos a un defensor de la vida menos, tú.

En fin, como puedes notar es muy complejo y con muy poca probabilidad de éxito.

Si lo conoces realmente o sabes quién es, sí es importante que acudas con su familia o alguien cercano a él, para exponerle lo que está haciendo. La antropóloga Margaret Mead, ampliamente reconocida en el estudio sociocultural, decía que «permitir que un niño asesine o torture a un animal y se salga de ello sin castigo, es de lo más peligroso que le puede ocurrir», pues es un paso fuerte e importante hacia una psicopatía que podría derivar en lesionar o matar a un ser humano, después. Esto ha sido avalado por la historia y las estadísticas, tanto como para que el FBI vea en este factor un punto de evaluación trascendental a la hora de «dar seguimiento» a psicópatas potenciales. Así también lo estudiaron profundamente las Dras. Linda Merz-Perez y Kathleen M. Heide en su libro Animal Cruelty: Pathway to Violence Against People.

Recuerda: la falta de atención y respuesta es lo que más les duele a estos tipos y les desmotiva a realizar actos que son complicados, como para no haberle afectado a nadie.

Ayúdanos a disminuir estos casos actuando con inteligencia y cabeza fría. La única solución contra la estupidez, es el crecimiento de la cultura.

Bibliografía referencial: Pattison, Stephen. Shame: Theory, Therapy,Theology. Cambridge, U.K.: Cambridge UP, 2000. // José Ovejero. La Ética de la Crueldad. Anagrama, 2003 // Stout, Martha The Sociopath Next Door. New York:  Three Rivers Press, 2006 // Linda Merz-Perez. Animal Cruelty: Pathway to Violence Against People AltaMira Press, 2004
 
 
 

Aprender a ser líder 3: La Manada que aprende unida, permanece unida.


Tercera Parte

No existe un “curso” para aprender a ser líder con tu mascota ni un número de pasos determinados que hagan de ti un líder “graduado”. Tampoco es algo que se aprenda de forma tajante y no se olvide, mucho menos algo que se pueda generalizar. El liderazgo es una actitud que se debe comprender y asumir para vivir con ella siempre que tu mascota esté presente.

Es importante que comprendas el liderazgo como un papel que toda persona está obligado a ejercer frente a sus mascotas, pero no porque seamos “superiores”. Es nuestro deber porque la naturaleza nos otorgó una ventaja de razón, comprensión, aprendizaje y creatividad que debemos hacer valer en beneficio de nuestra familia.

Como humanos formamos “familias”, así es como nuestra sociedad les ha llamado. Como perros y gatos, forman “manadas”, así es como les hemos denominado. En el fondo, son la misma cosa: un grupo de individuos que se agremian por decisión propia, ya sea por conveniencia, por acuerdo o por sentimiento, para recibir beneficios mutualistas.

Dentro de las familias/manadas cada individuo cumple una función y a su vez, las funciones de los demás le ayudan en la supervivencia.

En algunas familias, por ejemplo, Papá trabaja para mantener a la familia, Mamá mantiene el orden y cocina, mientras la función de los hijos es prolongar la existencia de esa familia y prepararse para cuando su papel deba ser el de Papá o Mamá.

Y ese es un esquema tradicionalista, pero lo mismo sucede si los padres no están juntos, si viven lejos, si alguno ya no vive, si los papeles de hombre y mujer están invertidos, etcétera.

Siempre jugamos un papel en la familia/manada y a veces con el tiempo, esos roles cambian aunque los integrantes de la familia se mantengan igual.

Así nos visualiza el perro o gato y saben que al ser parte de la manada tendrán un lugar y un rol, pero es responsabilidad del jefe mostrárselo. El líder asigna los roles, expone los beneficios y fija los límites.

Pongamos un ejemplo:

Estás comiendo, sentado a la mesa. Tu perro te observa y llora, gime, ladra. Para que esté tranquilo le das un poco de tu comida cada cierto tiempo. Le estás diciendo: “Cada que quieras de mi comida, sólo tienes que pedirla”.

Vas a ver el televisor, cuando te diriges al sillón, tu perro se adelanta y se acuesta en el lugar que tú ibas a tomar. Para no molestarlo te sientas en otro lado. Le estás diciendo: “A lo hora de descansar, escoge tu lugar, yo me acomodo en donde tú me lo permitas”.

Es hora de salir, él brinca y ladra en la puerta en cuanto abres él sale corriendo feliz y tú sólo lo vas siguiendo a la distancia. Le estás diciendo: “Tú decides cuándo y hacia donde vamos. Tú nos guías”.

Si juntas las tres actitudes anteriores, podrás darte cuenta que básicamente le estás diciendo, cada día: “Tú eres el jefe, tú mandas”.

Llega entonces el día de ir al veterinario, de recibir la vacuna, de que lleguen visitas a casa y… él no quiere. Llora, ladra o muerde la correa porque no quiere ir. Rasguña y jala lo más fuerte que puede porque no quiere entrar a la veterinaria. Brinca sobre las visitas y hasta es agresivo con ellas.

No tiene un problema de comportamiento, no es un perro agresivo o berrinchudo. Lo único que pasa es que se resiste porque él es el jefe, así que se hará lo que él diga… “o tendremos un problema”.

Tú no puedes obligarlo a hacer algo que no quiere, ir a donde no desea, ni dejar entrar a más individuos a la guarida sin que él lo autorice, porque aquí manda él. Al menos eso es lo que les has dicho cada día con esos “detalles” ¿recuerdas?No lo culpes de tus errores

Por eso “ser líder” no es una opción, es una obligación. No tiene que ver con tu forma de ser o con tu carácter. No es algo para lo que “algunos nacen y otros no”. Cuando se trata de una relación humano – animal, estás obligado a ser el líder, por el bien de tu mascota, y porque aunque un perro o gato sabe convivir con los humanos potenciando la inteligencia y comprensión, es muy difícil que pueda asumir que en las reglas, hay excepciones.

Lo más sencillo para ambos, es ser uniforme, constante. La palabra clave es: Coherencia. Si le permites algo, se lo permitirá toda la familia. Si se lo permites hoy, se lo permitirás siempre. Si tiene un límite, lo tendrá todo el tiempo.

Y el que tu mascota haya asumido tu liderazgo desde siempre, será fundamental para cuando quieras modificar tu manada en términos de sus integrantes.

Las anécdotas de “el perro celoso del bebé recién llegado” no son pocas, pero además, no son difíciles de entender. Un perro no siempre está listo para compartir su espacio y la atención de su líder, pero sobre todo, si no ha comprendido quién es el líder y, por tanto, quién toma la decisión de ampliar la manada, entra en un conflicto mayor.

Aún así, los perros comprenden con gran facilidad cuando se trata de un “cachorro”, por lo que a menos que tenga ya graves problemas de socialización -o incluso problemas clínicos-, no es fácil que reaccione agresivamente hacia un niño.

Pero cuando se trata de un integrante más crecidito, la cosa cambia, sobre todo si es perro y reacciona igual. Con esto tratamos de atacar una duda más o menos constante, que hemos podido observar con nuestros lectores en Animalia Magazine o Animalia Radio: ¿Qué combinación de mascotas es mejor tener? ¿Perro chico con perro grande? ¿Viejito con cachorro? ¿Hembra con macho? ¿De raza o mestizo?

Cachorros encantadoresLos cachorros son la primera opción de la mayoría de las personas cuando piensan adoptar un perro, aunque curiosamente, es quizá la más complicada de las opciones. Un cachorro se ve muy bonito, pero debes tomar en cuenta que crecerá como quizá no lo estás visualizando. La mayoría de los dueños primerizos no considera el tamaño que tendrá de adulto, ni tiene entre sus opciones la posibilidad de que no resulte de la forma, color o carácter que imaginó. Además hay que tomar en cuenta que el cachorro tiene dos tareas: aprender de la vida y aprender las reglas de tu manada. Eso es mucha información y requiere de mucha más paciencia de su líder en lo que la procesa. La naturaleza del cachorro es jugar y conocer todo y a todos cuantos crucen en su camino, por lo que se lleva bien con machos, hembras, viejos, jóvenes y de todos tamaños; sin embargo, no todos se llevan de maravilla con el cachorro. Los “seniors” o viejitos, son menos tolerantes, especialmente los de raza chica, pues un cachorro está “de su vuelo”, pero con muchas más energías. Desde luego, las hembras tienden a aceptar más a los cachorros por su instinto maternal pero no es una regla, menos con las que han sido esterilizadas.

Los Seniors o viejitos, por el otro lado, son los últimos en la lista de opciones para los adoptantes, pero pueden ser una maravilla para las personas que no les gusta hacer gran ejercicio, o no tienen mucho tiempo. Requieren de poco ejercicio -aunque esto no significa que no lo necesiten regularmente- y disfrutan más las tardes largas frente al televisor o a los pies de su líder. Con ellos hay que tomar en cuenta que el veterinario puede estar más presente y que en ciertas etapas ya no puedes enojarte si pierden el control de sus necesidades de vez en cuando. Son poco tolerantes, claro, pero es totalmente falso eso de “perro viejo no aprende trucos nuevos”. Si tu liderazgo es claro y amable, un viejito está dispuesto a seguir, pues ya no tiene mucha necesidad de retar al jefe.

Entre hembras y machos es casi cuestión de gusto, pero tienen ligeras diferencias. Las hembras suelen escoger más claramente el lugar de sus necesidades y tienen relativamente menos energía. Los machos “marcan” su territorio y son más retadores. En ambos casos debes contemplar la esterilización, pero más con las hembras, porque en caso de tener cachorros no puedes zafarte por ningún motivo de la responsabilidad. Por supuesto son más tolerantes entre contrarios, pero también debes enfatizar tu liderazgo si no quieres que un macho asuma como SU hembra a una de sus “hermanas” y empiece a retarte por acercarte a ella.

¿Chicos o grandes?

Entre las razas y los mestizos no debe haber mayor diferencia. Si eres un criador o competidor de exposiciones, quizá te importe mucho la raza, pero no veo el porqué debiera importar si no lo eres. La ventaja con un perro de raza –siempre y cuando el criador sea serio- es que más o menos sabes cómo será físicamente, pero también viene con un paquete de condiciones de salud predispuestas, que generalmente el criador no te platica. Con un mestizo no sabes mucho de su futuro –aunque su tamaño lo puedes adivinar un poco por ciertos rasgos que tu veterinario sabe identificar- pero la ventaja es que en muchos casos es producto de una evolución natural, es decir, suelen ser perros con organismo fuerte, resistente, que ha evolucionado genéticamente para sobrevivir en la calle o viene de padres con esa historia.

En todos los casos, te puedo asegurar que la clave es conocer a cada uno y plantearle tu liderazgo de acuerdo a su carácter, pero DEBES hacerlo.

Si cada uno de los miembros de tu manada comprende que tú eres el jefe, agregar a otro será menor problema, no importa si el nuevo integrante es de la misma especie o anda sobre sus dos pies.

Aprende a ser líder, pero no sólo porque debes hacerlo, sino porque te ayudará a disfrutar más la vida al lado de tus mascotas.