Todas las entradas por Jocelyn Serrano

Periodista. Jefa de Redacción en ForoTv. Coordinadora del noticiario "Con Otro Tono" de Unicable. Comprometida con la concientización del cuidado y bienestar de los animales. Síguela en twitter @jocelyn_rsg

Lo que puede indicar el color de uñas de tu perro


Tener un perro implica cuidarlo y estar al pendiente de cualquier anomalía que pudiera presentar su cuerpo. No basta con alimentarlo, bañarlo y jugar con él, también es necesario vigilar su comportamiento y poner atención en pequeños detalles, como por ejemplo las uñas.

 

Cortar las uñas de nuestro mejor amigo de manera periódica es muy importante para que pueda realizar sus actividades con comodidad y pleno bienestar. Especialistas aseguran que se debe tener especial cuidado en los perros que pasan la mayor parte del tiempo dentro de una casa o un departamento ya que estos, a diferencia de los canes que pasan muchas horas en exteriores, no tienen terreno dónde desgastar las uñas.

 

Una de las preguntas que constantemente nos hacemos es qué significa el color de cada uña de nuestro perro. Según expertos, estas pueden ser naturalmente de color negro, blanco o rosado sin necesidad de que ello indique que algo malo está pasando. Sin embargo, destacan que el cambio repentino de tonalidad sí podría ser motivo de preocupación.

 

El cambio drástico en el color de las uñas o de una de ellas suele ser señal de la existencia de una infección o la presencia de bacterias u hongos consecuencia de los residuos a los que el can está expuesto en la calle o en los patios; en situaciones más graves, puede estar relacionado con alguna enfermedad del sistema inmune o trastornos congénitos. En cualquiera de los casos, la uña se hace cada vez más débil y propensa a quiebres constantes, lo que podría ser doloroso y muy peligroso.

 

Si normalmente tu perro tiene uñas de un determinado color o incluso combinadas, no te preocupes, es parte de la fisiología de tu mejor amigo. Por el contrario, si la apariencia se modifica en cuestión de días es importante que acudan al veterinario, no sin antes estar consciente de que cada raza es diferente y que atender un mal a tiempo la mayoría de veces tiene remedio.

 

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Los gatos que habitan el metro de la CDMX


En la Ciudad de México, caminar por el pasillo que conduce de los andenes a la salida Guerrero y Rosales en la estación del metro Hidalgo de la Línea 2, cada día representa una molestia para cientos de usuarios. El mal olor es una de las características constantes en esa área del Sistema de Transporte Colectivo (STC), y algunos pasajeros señalan como principal causante de esta situación a un grupo de gatos que habita tras paredes y mamparas publicitarias.

Ahileed Gutiérrez es una joven para quien atravesar ese pasillo es ya parte de la rutina. Afirma que la limpieza se realiza muy de vez en cuando y que el olor a orines, la presencia de excremento y basura son un verdadero foco de infección; sin embargo, no culpa a los felinos, sino a las autoridades del metro por su falta de compromiso para mantener instalaciones limpias y óptimas.

Son varios los usuarios que aseguran han emitido la queja correspondiente ante personal del STC. La respuesta siempre es la misma: “la mayoría de gatos proviene del Panteón San Fernando y los preferimos a ellos en lugar de tener una plaga de ratas que de por sí son tan comunes en esta parte de la ciudad”.

Los usuarios se acostumbran, las autoridades ignoran

De acuerdo con Miguel Hernández, trabajador de limpieza del metro, la administración es muy descuidada y poco responsable, pues al personal no se le proporcionan los recursos ni materiales necesarios para desempeñar su labor. A Don Miguel le gustan los gatos y asegura que ellos no son el origen del problema, incluso aplaude que diariamente algunos pasajeros los alimenten con migajas o croquetas que llevan expresamente para ese fin.

Mientras las horas transcurren, se puede ver a hombres, mujeres y niños que al atravesar por el pasillo de “la muerte”, como muchos de ellos lo llaman, se cubren boca y nariz con lo mano, una pañoleta o lo que tengan a su alcance. Muchos piden la intervención de alguna asociación protectora de animales para que los gatos sean sacados del lugar, esterilizados y puestos en adopción.

Una comerciante de accesorios para celular que diariamente está instalada en algún punto del pasillo, asegura que son aproximadamente 30 felinos los que ahí habitan; “los gatos son muy ariscos, solo se dejan agarrar por una señora que todos los días viene entre 8 y 9 de la noche a alimentarlos”, afirma.

Según la vendedora, hace aproximadamente un año y medio, personal del STC intentó sacar a los animales con agua a presión. Advierte que “los maltrataron y les pusieron veneno, por lo que la población se redujo drásticamente”. Conforme pasaron los meses, el número de felinos volvió a incrementarse.

Aunque no son pocas las personas que alimentan a los gatos de la estación del metro Hidalgo, también son muchas quienes les avientan botellas y los corretean. Para el usuario Jorge Morales, estas acciones son inaceptables e injustas para cualquier ser vivo; advierte que no solo son gatos los que constantemente están en el lugar sino también personas en situación de calle que deberían ser atendidas. Todo esto, destaca, es consecuencia de un trabajo deficiente del gobierno y de la mala administración del STC que solo pretexta el riesgo de ratas para mantener a los gatos y no hacer su labor.

El pelo de los perros: una barrera de protección


Es verano y durante esta época de calor lo más importante es mantener frescos a nuestro perros; sin embargo, durante años se han tomado decisiones equivocadas y poco informadas respecto a este tema.

Con las altas temperaturas frecuentemente se opta por cortar varios centímetros el pelo de los perros e incluso raparlos, sin saber que esto último trae más consecuencias negativas que positivas ya que su piel queda en gran medida expuesta al medio ambiente, susceptible de numerosos daños y posibles infecciones.

Una de las principales funciones del pelaje en los canes es regular su temperatura, así como proteger su piel de condiciones externas como la lluvia, el frío, los rayos del sol y las picaduras de otros animales. Los perros tienen folículos compuestos por un pelo primario, cuya función es actuar como barrera a las radiaciones ultravioleta, y varios secundarios, mejor conocidos como “subpelos” que evitan cambios drásticos en su termómetro corporal mediante la famosa “muda de pelo” que es completamente natural y tiene lugar a medida que transcurren las diferentes estaciones.

Investigaciones han demostrado que el subpelo crece a mayor velocidad que el pelo primario, por lo que terminará sobresaliendo si se recurre constantemente al rapado. De esta forma, un can con exceso de subpelo experimentará mucho más calor.

En consecuencia, un rapado excesivo en los perros puede ocasionarles quemaduras y sobrecalentamiento de piel, problemas de la regulación térmica e irritación; especialistas aconsejan cepillarlos diariamente y utilizar productos adecuados para desenredar. Otra opción es practicarles un “deslanado” con el fin de retirar única y exclusivamente el pelo excedente.

Un pelaje equilibrado siempre será la mejor opción para nuestro mejor amigo. La regla básica es no raparlo y solo cortar un poco de pelo para darle frescura, teniendo siempre en cuenta que este, más que algo estético, es un elemento de protección.

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El daño de amarrar a un perro mucho tiempo


Es una constante conocer casos de perros que pasan gran parte del día amarrados ya sea en el patio de su casa o afuera de algún comercio. Aunque las razones pueden ir desde el maltrato y el desinterés, hasta el hecho de no querer dejar solo al can durante horas laborales, se debe reconocer que limitarle el espacio en que se desplaza puede afectar gravemente su salud.

Reducir su área de desplazamiento impide que nuestro perro interactúe y sociabilice con otros animales, además disminuye drásticamente su movilidad y actividad física, lo priva de llevar a cabo acciones inherentes a él como olfatear y explorar, y lo confina a pasar el tiempo en un lugar donde convergen heces, orina, agua y comida.

Según expertos, los perros pequeños necesitan moverse constantemente en un espacio de mínimo 80 metros cuadrados, mientras que los grandes en uno de más de 200. El espacio en el que se desenvuelve un perro es de vital importancia ya que debe brindarle las condiciones necesarias para su crecimiento y bienestar, pues de lo contrario podría generarle problemas físicos como atrofia muscular, y psicológicos como agresividad, estrés y ansiedad.

Se llama atrofia muscular cuando algunas partes del cuerpo se adelgazan debido a una pérdida de masa provocada entre muchas otras causas por la inactividad o el poco uso de las articulaciones y extremidades.

Restringir el libre movimiento de un perro ocasionalmente puede ser necesario si el objetivo es evitar que escape o mantenerlo seguro mientras sus dueños realizan alguna actividad de riesgo. Sin embargo, se debe procurar que esto sea por poco tiempo y que el collar y la correa colocadas sean cómodos y de un material adecuado como nylon, cuero o tela. Lo más importante siempre será dar una buena calidad de vida a nuestro perro, lo que incluye que tenga un sitio donde pueda moverse con plena libertad.

¿Te dicen algo sus orejas?

Los perros y su capacidad auditiva


¿Cómo los afectan los sonidos fuertes?

Uno de los animales con el sentido del oído más desarrollado indiscutiblemente es el perro. En un comparativo, los perros tienen un espectro auditivo que alcanza los 65.000 hertz (Hz.), mientras que el del ser humano apenas llega a los 20.000 Hz. Esto provoca que los canes tengan una audición muy aguda que les permite escuchar sonidos que para las personas son prácticamente imperceptibles.

Debido a esta situación, cuando los perros son expuestos a sonidos como el generado por una aspiradora o música a alto volumen, experimentan molestia y un cuadro de ansiedad. Sin embargo, el daño puede ir más lejos ya que los ruidos estruendosos, como por ejemplo los registrados durante las explosiones del pasado 5 de julio en Tultepec, Estado de México, afectan células sensoriales, lo que podría disminuir de manera severa su capacidad auditiva.

¿Qué sucede con los ruidos producto de la pirotecnia? Los cohetes o petardos pueden alcanzar los 190 decibeles, mientras que el oído de los perros apenas puede soportar los 85 decibeles. Dadas estas condiciones, el uso de pirotecnia es causante de pánico, desesperación, taquicardia, temblor y aturdimiento entre la población canina.

En México, el uso de juegos pirotécnicos normalmente tiene lugar en septiembre durante las fiestas patrias, en navidad y la celebración de año nuevo. Siempre y cuando se tenga el tiempo suficiente, se recomienda aplicar técnicas de condicionamiento y sensibilización a lo largo de varios meses; estas consisten en proporcionarle al perro trozos de comida o snacks y posteriormente reproducir audios de fuegos artificiales cuyo volumen vaya aumentando de manera gradual a medida que transcurren los días. De esta forma, el perro recibirá el estímulo necesario y finalmente podrá relacionar los cohetes con una determinada recompensa.

No obstante, si los eventos en los que se utilizará pirotecnia están muy próximos o nos toman por sorpresa, lo recomendable es actuar normal, es decir, no sobreprotegerlo como si fuera a ocurrir una tragedia. También se aconseja poner música relajante y cerrar ventanas para disminuir el impacto del ruido, así como poner al alcance algunos de sus juguetes favoritos que lo hagan sentir en un ambiente cómodo y familiar.

 

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