Esterilización: Mitos y Realidades


Información, no creencias

El siglo XXI ha traído al mundo un avance importante en la economía, en la investigación, la tecnología y muchos rubros más, pero ¿donde ha quedado el desarrollo en la posesión responsable de un animal, el respeto a cualquier ser vivo, el conocimiento sobre esto? Me parece que este tópico ha sido olvidado en algunos sectores y nos hemos convertido en seres cada vez con menor sensibilidad ante el sufrimiento de los seres vivos. Más aún, debemos preguntarnos ¿Hemos sido -o acaso somos–  capaces de enseñar y transmitir el concepto de respeto y cuidado de la vida a nuestros hijos o alumnos, sin importar la especie de la que se trate?

Frecuentemente escuchamos comentarios como los siguientes:

“Me cuesta más el darle atención médica a un animal que someterlo a una eutanasia”

 “Es un animal, no vale la pena invertir en él”

Incluso recomendaciones médicas:

“Su hijo es alérgico y no se sabe la causa, pero seguramente se debe a la presencia de sus animales, deshágase de ellos”

“Si está embarazada y tiene un gato, este no debe permanecer en casa”

Estos ejemplos nos indican que, en muchas de estas ocasiones, hay un desconocimiento sobre los problemas que pueden acarrear los animales al ser humano. Si bien es cierto que existen enfermedades transmisibles de los animales al hombre (fenómeno denominado zoonosis), también es cierto que ya existen medidas que controlan perfectamente este riesgo.

¿Necesitamos más cachorros?

Todo nos lleva al mismo punto: desconocimiento, ignorancia y falta de responsabilidad. Eso nos víncula con un aspecto muy importante en términos de posesión de mascotas: la esterilización. He aquí un tópico común para que la ignorancia se demuestre, por la gran cantidad de cosas que la gente “cree” saber, pero en realidad no se ha tomado el tiempo de investigar.

ESTERILIZACIÓN: EL GRAN MITO

Seamos directos y muy claros: Si usted no se dedica a la crianza formal y responsable de perros o gatos, esterilícelos, ellos pueden vivir normalmente y sanos sin reproducirse.

Existe el MITO de que estos animales deben tener crías al menos una vez, para completar su ciclo de vida o de lo contrario padecerán enfermedades mortales o que se debe esterilizar a las hembras después de su primer ciclo, entre varios más. FALSO, se puede esterilizar a los perros y gatos desde las 8 semanas de edad, sin que esto suponga un riesgo o acarré problemas para su desarrollo posterior. Con esta medida usted ayudará a controlar el serio problema de sobrepoblación canina que tiene nuestro país.

Internacionalmente la Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA), una de las organizaciones más importantes a nivel mundial, lo recomienda bajo la siguiente política que cito textualmente:

AVMA policy

The AVMA supports the concept of pediatric spay/neuter in dogs and cats in an effort to reduce the number of unwanted animals of these species. Just as for other veterinary medical and surgical procedures, veterinarians should use their best medical judgment in deciding at what age spay/neuter should be performed on individual animals.

(La AVMA apoya el concepto de castración/esterilización pediátrica en perros y gatos, como un esfuerzo para reducir el número de animales no deseados de estas especies. Igual que para otros procedimientos quirúrgicos, los veterinarios deben hacer uso de su mejor juicio para decidir de manera individual, la edad en la que cada animal puede ser esterilzado)

Algunos mitos frecuentes son:

MITO: Mi mascota va a engordar y se volverá floja.

REALIDAD: Después de la esterilización, efectivamente existe la tendencia al aumento de peso por la falta de movilización de grasa (inducida por la deficiencia de  hormonas esteroides) pero también es muy importante recordar que en la mayoría de los casos, las mascotas son obesas porque sus dueños las alimentan inadecuadamente y no les proporcionan un programa de ejercicio suficiente.

MITO: Es mejor que la perrita tenga una primer camada para que cumpla su ciclo de vida, y después esterilizarla.

REALIDAD: La evidencia médica y la información científica disponible actualmente, indican lo contrario. De hecho, los resultados de años de estudio muestran que las hembras esterilizadas antes de su primer celo, son más sanas que las esterilizadas posteriormente. Actualmente muchos Médicos Veterinarios esterilizan perros y gatos a partir de las ocho semanas de edad.

MITO: Me encantaría que mis hijos experimenten el milagro del nacimiento de los perritos o gatitos.

REALIDAD:  Primero es importante recordar que por lo general la perra y la gata parirían por la noche y en un lugar aislado o de poca visibilidad (asimilando una madriguera) por lo que es poco probable que los niños logren ver el parto. Segundo: el fenómeno puede resultar en una tragedia para la formación psicológica de un niño. Por ejemplo, la presentación de complicaciones al parto, muerte del producto o canibalismo, producen un impacto muy negativo. Finalmente, la enseñanza para el niño debe ser orientada para que aprendan que estos animales a veces nacen por decisión de los adultos y no necesariamente por acción de la naturaleza, por lo que se les debe explicar que el verdadero milagro es la vida ya existente y la responsabilidad que implica el cuidarla, así como a prevenir el nacimiento de animalitos no deseados o abandonados. ¿Es Capricho o un Plan?

MITO: Mi animalito es de raza pura y por lo tanto, lo quiero reproducir porqué será un buen negocio.

REALIDAD: Como se mencionó anteriormente, los únicos ejemplares que deben ser reproducidos por criadores profesionales y responsables, son aquellos cuya función zootécnica es la de ser un ie de cría, los demás deben ser esterilizados. Por otro lado, en países como los Estados Unidos de América e incluso México, se ha observado que por lo menos 1 de cada 4 animales que terminan en un centro de control canino o refugio humanitario, son de raza pura o lo parecen.

MITO: Mi perro es para guardia o protección y si lo esterilizo perderá este temperamento.

REALIDAD: La esterilización no afecta ni cambia el instinto natural del perro para proteger su hogar y a su familia. El temperamento de un perro es más influenciado por la genética y el entorno en el que vive, que por las hormonas sexuales.

MITO: No quiero que mi perro o gato macho pierdan su masculinidad.

REALIDAD: Las mascotas no tienen ni entienden el concepto de la identidad sexual o el ego. La esterilización no produce cambios en este sentido y sobre todo, los animales no presentan crisis de identidad sexual o cambios emocionales relacionados a la misma. Estos conceptos son exclusivos de los seres humanos.

MITO: Amo tanto a mi perro o gato que me gustaría que tuvieran cachorros para quedarme con uno y “perpetuar” su compañía.

REALIDAD: Un perro o un gato pueden ser excelentes mascotas y muy queridas por sus propietarios, pero eso no significa que su descendencia será una copia fiel de ellos. Estudios científicos realizados en especies como el bovino, en los que ganaderos profesionales han seguido y estudiado por generaciones la descendencia de ejemplares excelentes, han demostrado que en muy pocas ocasiones se logra tener un ejemplar parecido a los padres en los aspectos positivos, y que incluso, pueden obtener animales con mayor cantidad de defectos.

MITO: La esterilización es un procedimiento caro.

REALIDAD: Actualmente existen alternativas de bajo costo para llevar a cabo una esterilización. Por otro lado, el costo de la esterilización depende del sexo, la talla y la edad de los animales de compañía, de los honorarios del Médico Veterinario  y de una serie factores. Independientemente del precio, en términos de costo-beneficio, el segundo es mucho más grande si lo prorrateamos entre el tiempo de vida del animalito, ya que la esterilización quirúrgica se realiza sólo una vez y generará muchos beneficios para la salud del ejemplar. Si analizamos los costos que se generan cuando se propicia la reproducción de estos animales, veremos que son más altos. Por ejemplo, la supervisión médica antes, durante y después del proceso reproductivo, la atención médica en caso de la aparición de problemas clínicos asociados a la reproducción y el costo de alimentación y mantenimiento de la camada hasta que se les encuentra un nuevo hogar, lo que claro, podría no suceder, aumentando el gasto.

Finalmente, es importante recordar que si usted no está preparado: No es obligatorio o necesario tener un animal o mascota en casa.

 

14 Cosas que hacer ante el ROBO, SECUESTRO o EXTORSIÓN


Constantemente recibimos denuncias civiles de robos y secuestros de perros -especialmente, aunque también algunas de gatos-, que aunadas a los casos extraídos de nuestro estudio sobre Perros Extraviados, en donde el extravío deriva en Extorsión, nos llevó a conjuntar los datos obtenidos, en busca de consejos que reduzcan las posibilidades de que te pase a tí o a alguno de los tuyos.

Aparentemente, con la creciente cultura de amor animal en metrópolis como la Ciudad de México, algunos cobardes e inútiles que no supieron hacer algo provechoso de su vida, se han dado a la tarea de robar mascotas para luego pedir un rescate, o en algunos casos, usarlos como reproductores.

En cualquier caso es terrible, por lo que hicimos mesa redonda algunos de los autores de esta página y colaboradores de Animalia Magazine y he aquí lo que resultó:

Para disminuir las posibilidad de que suceda:

1.- No presumas su RAZA.

Ya de por sí es bastante negativo seguir calificando de «mejor» a un perro porque es de Chihuahua Mixraza pura, pero para este caso, si dejas de presumir que tu perro es «puro»o que tiene «pedigree», o que sus papás «son campeones» y más bobadas del estilo, reducirás su atractivo ante los que quieran robarlo para criaderos clandestinos. Incluso es mejor si, aún si tu perro «parece de raza», le digas a los demás que «da el gatazo» o «salió bonito» pero realmente es una mezcla. Especialmente, si te pregunta un desconocido en la calle, invéntale que tiene problemas de piel, que es asmático o que salió con la cadera chueca y lo tienes con tratamiento permanente.

Es tan simple como el por qué no andas en la calle gritando que tu reloj es muy caro, que hoy acabas de cobrar o que tu carro es nuevo y no trae localizador GPS. Guárdatelo para tu familia.

2.- Presume que lo ADOPTASTE.

Aún si no es cierto, es mejor presumir que lo recogiste de la calle o lo adoptaste de un albergue. La gente tiende a creer que quieres más a las cosas por las que pagaste más, así que si lo compraste por X cantidad, «seguramente estarás dispuesto a pagar otra similar o mayor» por recuperarlo. Si puedes, adereza la historia con cosas como que «era muy agresivo y lo tuviste que rehabilitar». Los ladronzetes no quieren problemas, por eso entre una persona con paraguas y una sin él, asaltarán a la segunda casi el 100% de los casos.

3.- Presume que tiene CHIP.

Deberías ponérselo, pero aún si no lo has hecho dile a todo el mundo -menos al veterinario, claro- que sí tiene. El Chip ayudará a su identificación, y en caso de que te lo roben, puedes reportar el número. Si se pierde y termina en un antirrábico o clínica de rescate, lo identificarán, lo reportarán a tu MVZ de cabecera y ayudará en la orden de NO-SACRIFICIO. Si alguien lo encuentra y lo lleva a revisión, será retenido en la clínica que lo identifiquen.

Si bien es cierto que aún no se cumplen al 100% estas condiciones, dado que no todos los Veterinarios, ni los centros de Control Canino cuentan con scanner, poco a poco se hace más popular su uso, y lo que buscamos es aumentar todas las probabilidades.

Como extra, a muchas personas les suena a «GPS» eso del chip, lo que lo convierte en un ejemplar «riesgoso» para ser robado.

4.- Presume que está ESTERILIZADO.

Bueno, de hecho, hazlo ya si aún no lo has hecho, pero mientras, dile a todo el mundo que ya los esterilizaste. De nuevo, la idea es que los vendeperros lo vean menos atractivo. Si ya lo está, además, pon ESTERILIZADO al reverso de su placa.

5.- Manda hacer una nueva PLACA.

Bueno, claro, en caso de que sientas que le falta algo. La conformación que, hablando con la gente de la FMVZ-UNAM y los Pata Pirata, resultó ideal, fue así:

Por delante, sólo el nombre de tu perro. Detrás: «Esterilizado», un correo electrónico o Placaun número de teléfono celular (permitirá que ante una extorsión, identifiques el número y lo guardes automáticamente en el historial) y una palabra clave, algo que no tenga nada que ver contigo o con tu perro y, por supuesto, que no publiques en ningún lado. Al menos, si se pierde, evitarás las extorsiones, pues quien te llame diciendo que lo tiene, deberá leerte esa palabra de su collar, para corroborar que lo tiene en sus manos.

6.- No pasees con RUTINAS.

Quizá es importante que la hora sea más o menos la misma para los paseos de tu amigo, pero puedes variar de vez en cuando, tratando de mantenerle el mismo rango de tiempo entre paseos. Sobre todo, no hagas la misma ruta de paseo siempre. Un día empieza a la izquierda, otro a la derecha, a veces vas al parque, a veces no, no vayas toooodos los lunes a la misma tienda con tu perro. En fin… no seas predecible.

7.- No te distraigas

Cuando salgas a pasear con tu mascotas, pasea CON ellas, es decir, dedícales tiempo de calidad. Evita ir mensajeando, hablando por celular, twiteando, whatsappeando o anexas. En primer término, te impedirá captar si hay alguien sospechoso, pero además, para cualquier tipo de robo, una persona con el celular en la mano es casi un aviso con luces y sonido que dice: «SOY PRESA FÁCIL».

En nuestro estudio sobre extravío, casi el 70% de las personas que extraviaron a su mascota, terminaron por reconocer que estaban platicando con alguien más, o usando su celular cuando el perro desapareció.

Además tus mascotas agradecerán la atención, evitarás que coman porquerías de la calle y prevendrás peleas con otros perros antes de que sea tarde.

8.- Tómate muchas FOTOS.

Esto seguro no te costará trabajo. Si no tienes una factura por compra (ojalá que no lo hayas comprado), entonces necesitarás testificar tu propiedad, al menos con fotos. Si tu perro tiene rasgos especiales como uñas de colores salteados, manchas particulares, le faltan dientes o tiene un rasgo único, fotografíalo con detalle. En caso de robo y localización, deberás pelear que es tuyo, con testigos y pruebas. Siempre ayudará. Y claro… no publiques todas esas en tu Facebook, por favor.

9.- Basta de «CHECK IN».

A decir verdad, en nuestro país, estoy en desacuerdo con andarle avisando a todo el mundo a donde vas y en donde estás, aún si vas solo, con programas como Swarm,  Foursquare y similares. Pero si lo vas a hacer, al menos no lo hagas cuando vayas con tus mascotas. Los lugares Pet Friendly se están haciendo famosos (¡bravo por ellos!) pero lamentablemente eso implica ser famosos para todo el mundo. Si te ven hacer un «check in» en estos lugares, pueden imaginar que estás con tu perro. Y creéme, no es tan complicado saltarse la seguridad de estas redes. No te confíes de la «configuración de privacidad».

Si ya sucedió:

10.- Levanta una DENUNCIA.

Para evitar que los ignorantes en el Ministerio Público le resten importancia a tu caso, trata de no aportar el lado emotivo. Es triste, pero tenemos que ser fríos para que no nos vean como «exagerados». La denuncia es por robo de un bien mueble, o «semoviente», como si fuera una bicicleta o un auto. Si no te crees capaz de aguantar el llanto o el coraje, lo cual para muchos de nosotros sería entendible, pide a un familiar menos apegado que la haga.

11.- Empieza tú mismo con la INVESTIGACIÓN.

No tienes que violar la ley ni meterte en problemas, sólo es cosa de recabar toda la información posible.

Por ejemplo, si vas a más de una clínica, pensión o estética, deja teléfonos distintos en cada una y lleva un registro de esas relaciones. En una das el celular, en otra el de casa, en otra la casa de tus padres o algún hermano. Un punto importante respecto al Secuestro y Extorsión por mascotas, es que la víctima no puede dar información. Esto no lo piensan muchos imbéciles ladronzuelos y te llaman a casa, cuando el teléfono de la placa es otro. Si así fuera, puedes ceñir la lista de sospechosos. Acude a donde hayas dejado ese número y pregunta por empleados que hayan sido despedidos o hayan renunciado recientemente, ahí tendrán sus datos y los puedes aportar a la información.

En este delito, como en otros, gran porcentaje de culpables son personas que te conocían desde antes, en mayor o menor medida.

12.- No ofrezcas Recompensa

Sé que suena raro, pero en estos tiempos ofrecer una recompensa parece alentar a la gente a pensar en devolver un perro perdido por su ganancia, no porque es lo correcto. El problema no está en PREMIAR a alguien que ejecuta un acto bueno, lo que sería muy loable, sino en avisarle a la gente que recibirán un PAGO.

Los casos de extravío que hemos recabado, y que derivaron en extorsión, tienen toda la pinta de ser «secuestros de ocasión», es decir, el perro fue encontrado por alguien que regularmente no se dedica a nada malo o ilícito, pero ya que se enteraron que había dinero de por medio, un instante de ambición les hace preguntarse «¿Cuánto estará dispuesto a pagar?», comenzando una escalada de ofertas y amenazas que puede acabar mal.

13.- Que negocie alguien más

Si has recibido llamadas de extorsión que hablen de entregarte a tu perro a cambio de dinero, haz que negocie una persona cercana a ti, pero no tan apegada al perro. Los extorsionadores tratarán de hacerte sufrir con ruidos o amenazas sobre el bienestar de tu mascota, y tu sufrimiento lo usarán para calcular cuánto más te pueden presionar.

14.- Comunícate, habla, dilo.

Desafortunadamente, nuestra realidad nos ha obligado a ser un poco más desconfiados, pero el problema es desconfiamos de todos, y eso nos reduce fuerza de cohesión. Cuando creas que alguien «raro» o inusual ronda la colonia y te ve con atención al salir con las mascotas, lo más importante es hacerlo notar. Platica con la gente «de planta», el del puesto de periódicos, los comercios establecidos, el bolero y, mejor aún, el policía de colonia. Es importante generar retroalimentación entre vecinos: «¿Ha visto a ese señor que se para en la esquina últimamente?» «¿No le ha parecido sospechoso el tipo que se estaciona aquí y no se baja del carro?». Puede parecer «chisme», pero no. Es muy distinto andar investigando con quién se acuesta o a qué hora llegó el vecino X, a preguntar algo que te inquieta, por la seguridad de la zona en donde vives.

Al platicarlo entre vecinos, puedes provocar dos cosas:

1.- Que más personas lo noten, lo vean con desconfianza y lo hagan sentir incómodo. Esto no les gusta a los ladrones de este tipo. Si roban mascotas es porque no quieren meterse en algo más grave o violento, y puede ser razón suficiente para que desistan su «vigilancia».

2.- Que alguien que lo conoce se entere y le diga algo como «Ya te andan cachando», lo cual también puede ser suficiente. Por supuesto, empieza con la gente con la que más confías o tiene más tiempo viviendo/trabajando en la colonia.

Por cierto, si a varios les resulta sospechoso y les inquieta, júntense y al mismo tiempo, desde cierta distancia, saquen su celular y tomen una foto. Si el tipo lo nota y se ofende, es más complicado que se grabe las caras de todos para pensar en «represalias». Lo importante aquí es no dejar solo al «vecino valiente», porque es muy fácil quejarse y lamentarse de los problemas, pero a la hora de actuar, dar un paso para atrás.

Si se lo comunicas al policía de colonia, es probable que éste al menos pase a preguntarle qué se le ofrece o a qué se debe que esté parado sin hacer nada. Evidentemente, esto también desalienta a un ladrón a seguir ahí.

Desconfiamos de las autoridades, claro, pero incluso en el tema de la corrupción, hay lógica. Un policía se puede corromper, como cualquier persona, pero el precio tiene que ser interesante, y aunque la modalidad de robo de mascotas haya crecido, tampoco es un negocio gigante, que alcance para repartir a todos los niveles de autoridad. Reporta estos casos al 060 o, en Twitter, al @caspoliciadf

Estos no son los únicos puntos posibles, pero fueron los que en consenso, nos resultaron más importantes. Como siempre, la información se enriquece con el conocimiento de todos, no dudes en hacernos saber tu opinión, más consejos, o tu anécdota… aunque de todo corazón deseamos que sean el menor número posibles de casos.

Cuídate mucho.

 

Aprender a ser líder 2: El nuevo jefe y el nuevo amigo.


Liderazgo-y-amistad

Sé que si me haces el honor de leer este artículo, no lo haces buscando leer sobre mi vida. Al platicarte cada detalle de cómo he ido creciendo al lado de perros y otras mascotas, mi intención no es que te intereses por mi vida, sino que puedas ver que los conocimientos caninos que hoy puedo tener y compartirte, se adquieren en mayor medida, con la convivencia diaria con los perros.

Hoy me dedico a la búsqueda del conocimiento, a la investigación, al periodismo y al trato canino, pero no siempre mi vida fue así y las mejores lecciones vinieron mucho antes de especializarme por gusto propio en este campo. Por eso, reconozco que el asunto del Liderazgo fue difícil comprenderlo la primera vez que tuve que asumirlo y por eso entiendo que no es tan sencillo ver su importancia cuando se tiene por primera vez a una mascota. Así pues, quiero partir de aquí para explicarte mejor lo que puedes hacer desde el día uno.

Te aseguro que si puedes jugar este rol de líder desde el momento de la llegada de la mascota, será mucho más sencillo el camino de la educación, la adaptación, y por ende, el placer de tener a tu perro contigo.

Mi PRIMER perro, en el sentido completo de responsabilidad y vida, llegó a mí cuando yo era ya un adulto, cuando rebasaba ya los 23 años, es decir, cuando los pretextos y justificaciones por “ser inocente” se habían acabado.

Después de varios años de vivir sin una mascota, sin hacerme responsable más que de mí mismo, mi vida giró un día intempestivamente, cuando mi padre falleció. Cuando esto sucedió, mi hermana y yo asumimos la parte que podíamos de nuestra adultez sin el maestro de vida que fue Papá, mientras Mamá luchaba por no demostrar que se sentía absolutamente incompleta sin el gran amor de su vida.

Sería falaz tratar de explicarte lo que viví en ese aspecto, pero puedo compararlo de manera simplista y reduccionista con tener un vacío en el cuerpo. Como si un trozo completo de mi tórax hubiese sido arrancado de manera permanente, restándome estabilidad para caminar, quitándome seguridad para actuar y haciéndome sentir vulnerable todo el día, todos los días.

Pasé poco más de un año así, hasta que una tarde de enero, justo antes del Día de Reyes, apareció en mi vida un Labrador Chocolate adulto buscando sobrevivir tanto como yo.

Un estimado amigo lo había rescatado de su casa, en donde por no poder darle más atención, lo iban a “dormir”. Chuck era en ese momento un perro sano y fuerte, de menos de 4 años de edad, activo, curioso y sumamente cariñoso. Confiaba en la gente y no tenía ninguna agresividad contenida. En fin, era el perro ideal para cualquier persona, pero sobre todo, era el candidato menos adecuado para la eutanasia. Su único problema era ser grande y requerir compañía. Esa era la “enfermedad” por la que su familia anterior consideró sacrificarlo.

Aún recuerdo perfectamente oír a mi hermana llamarme desde la calle. Sin entender lo que necesitaba, bajé para encontrarme de frente con el Labrador Café más hermoso que hubiese conocido jamás. Poco me importó preguntar su procedencia. Sentía una cosquilla, como cuando una gran oferta de vida se presenta. Esa tentación imparable de tener algo, de tomarlo en ese momento sin pensar en lo que viene después.

Habré escuchado un par de minutos la historia de Chuck de voz de su rescatista, cuando me hinqué sobre mi rodilla derecha para estar a su altura y saludarlo. Él de inmediato se acercó a mí, oliendo mi mano y quedándose quieto frente a mi cara. Abracé su cabeza, tomé su correa y después de dudar un minuto, dije que debíamos subirlo a casa.

Chuck dudó mucho menos que yo. Como si supiera que su vida podía salvarse en ese instante, subió las escaleras de mi edificio, siguiéndome hasta nuestro departamento. Entramos a casa y no parecía muy preocupado por el entorno. Me acompañó sin problemas hasta mi cuarto en donde se acostó a mi lado en la cama. Lo acaricié cuanto quise, y aunque quizá ahora pueda confundirme un poco por el enorme amor que le tengo, podría decir que desde ese momento sabíamos ambos que debíamos estar juntos.

No sólo era un perro en casa, era un Labrador adulto, un perro tan grande que caminar de un lado a otro no le bastaba para sentir actividad. Ocupaba la mitad de mi cama y desde luego no había otro lugar en donde podría dormir.

Prepárate para compartir TODOEsa misma tarde tomé a Chuck, lo subí a mi auto y lo llevé de paseo conmigo, para ausentarlo el mayor tiempo posible de casa y que las ideas de mi mamá no se concentraran en negarse.

Para mí es uno de los recuerdos más queridos de mi historia reciente, pero hay que reconocerlo: fue algo imprudente.

Un perro adulto, especialmente de tamaño mediano, grande o gigante, puede ser riesgoso la primera vez que se conoce si no se trata con cuidado. Todo salió de maravilla para la historia entre Chuck y yo, pero cometí algunos errores que se deben evitar para reducir riesgos:

1.- Nos conocimos en la calle, ahí fue nuestro primer encuentro, pero pasé muy rápido a meterlo a casa. Independientemente de la zona de la ciudad en donde suceda (si le es conocida al perro o no), el campo abierto puede ser neutral, al menos mucho más que la guarida. Si hubo una buena primera aproximación, hay que tomarse el tiempo ahí mismo de conocerse más, sin forzar al perro a verse encerrado en un entorno desconocido.

Algunos perros, especialmente los que han sido maltratados, pueden tomar esto como una forma de “captura”. Entrar a un lugar desconocido, con las salidas bloqueadas y con olores que no identifica, lo pueden poner muy nervioso y a la defensiva.

Si usted conoce o encuentra a un perro adulto en estas condiciones, dese el tiempo de realmente conocerlo ahí mismo, de acompañarse de él en un caminata, a reconocer aún mejor la zona, los olores, las vueltas, el panorama. No hay prisa.

2.- Segundo error: Lo subí a mi auto, a mis espaldas, cuando no llevábamos más de una hora de conocernos. Yo no sabía como reaccionaba él en un automóvil. Podía haberse mareado, sentirse más aprisionado aún o asustarse por el movimiento, reaccionando frenéticamente en busca de la ventana o hasta agresivamente contra mí, mientras conducía.

El viaje en auto debe ser un momento bueno, por sentirse acompañado del amo en quien confía, pero esto no siempre sucede desde la primera vez. También hay que tomarse el tiempo para ver cómo reacciona la nueva mascota. Subir y bajar del vehículo un par de veces sin arrancarlo ayuda mucho, pues lo ayudará a notar que no hay una amenaza dentro de él, que es un lugar al que usted accede sin preocuparse y que puede verse libre del lugar sin demasiada lucha. Además, si es un perro acostumbrado a vivir en un patio, alejado de ruidos fuertes, el mismo sonido del motor le puede espantar. Déle tiempo, como siempre: Paciencia.

Esa misma tarde, estaba en un parque con él, disfrutando al aire libre de un nuevo y valiosísimo ser del que no me quería despegar. En cuanto bajamos del carro y empezamos a caminar, jaló con toda su fuerza hacia algún árbol. Después cada giro del paseo fue un juego de fuerza.

Él era dominante y yo no sabía liderarlo. Yo suponía que debía dejarlo ir por delante, pues para mí era la imagen del perro común, el de película, sin saber que estaba confundiendo papeles desde el primer día.

Además Chuck era un perro que no sabía socializar con otros miembros de su especie. Un perro que socializa correctamente se controla ante otros, establece su postura (dócil y dominante, o humilde y baja) y socializa. Un perro frenético llegará con una postura erguida, tratando de imponer, y aunque lo haga moviendo la cola y con alegría, invadirá el espacio del otro perro con una gran posibilidad de molestia. Esto es un detonante natural para un enfrentamiento.Establece jerarquías

No castigamos o corregimos a un perro frenético por ser alegre, sino por acercarse con demasiada autoridad y con intención de imponerse a la fuerza al otro perro. Debemos recordar que desde el primer momento somos nosotros los líderes, porque además tenemos que ser coherentes: ¿Quién escoge el lugar a donde van a pasear? ¿Tú o él? ¿Quién decide la hora a la que llegan? ¿Y se quedarán ahí hasta que él quiera?

Si tomas todas esas decisiones, si no le vas a permitir pelearse, comer lo que encuentre tirado ni molestar a otras personas –o perros-, entonces eres el líder. No se vale ser incoherente frente a él y pedirle obediencia un rato, pero cuando nos da flojera asumir el liderazgo, lo dejamos hacer lo que quiera.

No hay tal cosa como un “perro en libertad”. El perro es un animal domesticado por el hombre hace miles de años, probablemente el primero en la historia, así que no necesita “sentirse” silvestre. Puede asumir las reglas y está dispuesto a ello. Durante el paseo nuestro perro no debe ir por delante. La mayor parte del tiempo, si no es que toda, debe ir a tu lado o ligeramente tras de tí. Esto es un indicativo de liderazgo.

En las manadas de lobos el líder rebasa a los demás siempre por una cabeza. Él indica cuál es el camino. Si se detiene, los demás lo hacen también. Si no comienza un ataque, los demás tampoco. Y así con todas las actividades. El líder manda.

Por supuesto, te confieso, ese primer día con mi nueva mascota no existió ninguno de estos consejos puestos en práctica. Yo estaba feliz con un perro que parecía quererme desde el primer día y sólo quería disfrutarlo, hiciese lo que hiciese. Esto hizo que después, educarlo y corregirlo fuera doble trabajo, pues Chuck tenía ya “costumbres” en esta familia, que cuando fue necesario modificar, estaban un poco más arraigadas.

Te recomiendo algunos puntos para poner en práctica, que le ayudarán a tu mascota a comprender tu liderazgo:

  1. A la hora del paseo, espera a que se sienten y traquilicen frente a la puerta, antes de salir. Esto premia su autocontrol, no su frenesí.
  2. A la hora de comer, no te sientas mal porque te vean alimentarte primero. El jefe de la manada siempre se alimenta antes, los demás lo respetan, no le roban comida por ningún motivo y su premio por ser pacientes, es ser alimentados después.
  3. Al dormir, que tu mascota tenga un lugar bajo es lo ideal, pero si de todas formas quisieras que durmiera en tu cama, evita dejarle que se acomode en donde deseé. Muévelo con firmeza y seguridad a los pies, a un lado o donde te sea cómodo a tí. El líder escoge, los demás se adaptan.
  4. Al relajarse, el sillón es TUYO. Si permites compañía, será cuando tú lo decidas, no cuando te chillen o ladren. En el asiento, tú debes estar cómodo y si sobra espacio, lo puedes compartir.
  5. Si los dejas solos en casa, no te despida con mil besos antes de salir. Unos minutos antes de realmente irte ni siquiera los tomes en cuenta, para que lo vean normal y no vayan incrementando tensión. Pero sobre todo… NO REGRESES si lo oyes chillar o ladrar, eso sería un premio y te haría un amo muy obediente.

Esto no reduce el amor por tu mascota ni es para dejar de apapacharlo. ¿Te fijaste que son consejos útiles para un perro que duerme en la misma cama, se sube al sillón, sale de paseo y no vive en el patio?

Ante todo, recuerda:

El liderazgo se ejerce todo el día, todo el tiempo, pero no es para ser superiores a la mascota, sino para hacerle comprender que tú le ordenarás cosas por el bien de todos y no tiene caso discutirlas.

Si no quieres ser líder de tu mascota, entonces deja de quejarte cuando haga berrinche o sea gruñón y prepárate para que él decida cuándo ir al veterinario, a qué hora pasear y, seguramente, prepárete para comer croquetas, pues no creo que el otro líder te deje comer la carne jamás.

Animalia 24

Este artículo, en su versión original y completa, pertenece a la serie Aprender a ser Líder, publicada en Animalia Magazine No. 14, 15 y 16. 
 
 
 
 
 
 

La Teoría de la Jauría Asesina.


La Teoría del Absurdo

México DF. Marzo 7 de 2013.

Las brillantes ideas de los gobernantes, no cesan.

Ahora en Tlanepantla, Estado de México, el equipo del gobierno encabezado por Pablo Basañez García, ha decidido «Recoger y sacrificar» (eufemismo para Redada y Asesinato) a un cierto número de perros que se hallaban en Los Reyes Iztacala, municipio de este Estado, pues se encontró en esa zona el cuerpo de un hombre, de 61 años, con muchas mordidas en su cuerpo.

Es ofensiva a la inteligencia la simpleza con la que se dio este veredicto y se ejecutó su llamada solución.

El caso, que de entrada necesitaría una investigación por asesinato, fue dictaminado, resuelto y encarpetado con una velocidad que da miedo, y que mucho dice de las prioridades de estos gobiernos.

Mientras en la cuenta oficial de twitter de la PROPAEM, Procuraduría de Protección al Ambiente del Gobierno del Estado de México (@propaem_sma) decían «esperar el resultado del dictamen», el presidente municipal en su cuenta @pablo_basanez, y había dado por hecho que los perros eran los responsables de la muerte. Al día siguiente ya había organizado la cacería y asesinato de los perros que encontraran.

Los dictámenes forenses de lado, el gobierno de Tlanepantla demostró una pobreza de decisiones mayor que lo que habíamos visto, y vaya que lo vimos, unas semanas atrás en Iztapalapa.

Iztapalapa no fue poca cosa, pero al menos, se resolvió con un resquicio de sensatez que derivó en condiciones de bienestar para perros callejeros que nadie había atendido hasta entonces. Aquí muy breve lo que ocurrió, en resumen, y como terminó:

1.- En Iztapalpa, en concreto, se hallaron 5 cuerpos (al principio una pareja de jóvenes, después se habló de una madre y un niño, ahora incluso se especula de un 6to cuerpo, tampoco es clara esa información) en una zona de reserva ecológica en la Ciudad de México. Alguna autoridad dijo que se sospechaba que hubieran sido atacadas y asesinadas por los perros callejeros de los alrededores. Y las suposiciones comenzaron a correr.

los parias de esta ciudad

2.- En días siguientes 100 elementos de la BVA (Brigada de Vigilancia Animal) recorrieron la zona, en lo que podrían ser 100, 150 o 200 hectáreas (porque nadie llevó un registró de hasta donde se dispersaron los elementos) y en total, recogieron a 25 perros de diferentes razas, tamaños y condiciones de salud.  (NADIE, sobre todo NINGÚN elemento de la BVA, afirmó haber visto una «jauría». Claro, al dar el número total de perros levantados, suenan a un gran grupo, pero nadie habló de cuántos de ellos estaban juntos.)

3.- Parece que nadie en el gobierno delegacional cuestionó que:

El lugar estaba en una de las Delegaciones con mayor índice delictivo del D.F.

En esta ciudad, como en todo el país lamentablemente, los parajes desolados son usados para abandonar cuerpos tras un homicidio.

Los cuerpos tenían otras huellas poco usuales para un ataque de perros. Los ataques mortales entre perro-humano, son algo rarísimo.

En México las estadísticas son incompletas, pero en E.U.A., por ejemplo, hay reportes de sólo 238 casos en casi 20 años(*1), la mayoría de ellos provocados por perros entrenados para ataque, en lugares cerrados.

El dictamen sobre si las mordidas fueron pre o post mortem, ha sido dudosa, pero aún si lo fueron, determinar si fueron mordidas mortales o si fueron hechas por ESOS perros, es aún más difícil, y no se logró, porque eso implicaría haber identificado a los perros responsables, cosa que jamás sucedió.

es sencillo culpar al que no habla

¿Pudieron haber sido los perros?

Sí, claro, pero esto no puede tratarse de buscar CUALQUIER posibilidad, sino la que presente elementos más creíbles.

Claro que un perro puede, si quiere, matar a un hombre. Un perro es un depredador menor y puede, pero los factores para que decida hacerlo, son más complejos que las puras «ganas» de hacerlo.

Aunque pertenezca a los cánidos y sea subespecie del lobo, NO ES UN LOBO. Y el factor que los separa, es precisamente que el perro SABE, ESTÁ CONSCIENTE de la existencia del hombre. Evolucionó, se modificó genéticamente por ESTE factor. El perro tiene información genética que le permite SER DOMÉSTICO, y esto ha alterado sus instintos salvajes de manera casi irreversibles.

¿Un perro puede «regresar» a su estado salvaje?

No. Un perro nunca ha tenido un estado salvaje que «pueda» recordar. Otro animal, parecido al perro, era salvaje, pero es otra especie, y esto no sucedió ayer, o el siglo pasado. Este cambio ocurrió hace al menos 20mil años.

Si acaso, puede aprender cosas nuevas, diferentes, que no sean tan naturales para él, como el cazar otros animales para sobrevivir. Pero… ¿en la Ciudad de México? ¿En verdad?

¿Cuánto necesita caminar un perro para llegar a un tiradero de basura, un puesto de comida o el tiradero de un restaurante? ¿Cuantos restos comestibles puede encontrar en su camino, producto de la suciedad que provocan los seres humanos? ¿Cuántas personas les ofrecen algo de comida al día?

Mestizo de calleYo, en 10 años de contacto profesional con perros callejeros, no he visto UNO que ataque a un ser humano por comida. Se defienden entre ellos o se arrebatan entre ellos, pero es rarísimo que incluso le quiera arrebatar algo comestible a un desconocido humano.

¿Cazar a un ser humano por hambre? Necesitaría tener mucha hambre y algo de locura. Quizá si tuvieran rabia -enfermedad que no se puede dar por erradicada, pero a la que quizá 1 de cada 100 veterinarios se han enfrentado alguna vez-. Sería complicado, arriesgado y requeriría práctica y organización como manada, que si la estuvieran adquiriendo poco a poco, los reportes de ataques habrían en esa zona habrían comenzado hace tiempo, escalonándose, hasta culminar con una muerte.

¿Cazar a 5 seres humanos por hambre? ¿De la noche a la mañana? ¿Sin antecedentes previos de que fuera una zona peligrosa?

¿Y cuál fue el destino de esos inculpados?

(Que no CULPABLES, porque eso nunca se demostró).

El Jefe de Gobierno emitió una orden determinante cuando explotó la presión de la opinión pública: No sacrifiquen a ninguno. Se debe resolver sin matarlos.

Eso fue definitivo, porque requería más trabajo, pero provocaba esfuerzo coherente y concentrado de especialistas. Los animales fueron trasladados al Centro de Atención Canina de Iztapalapa, en donde se resguardaron y pusieron en adopción, primero los cachorros, y después de un examen etológico y clínico, los adultos. Estos análisis no fueron revisados sólo por el gobierno, y el destino de ellos no fue algo que Iztapalapa «dijo» nada más; intervinieron especialistas de la mejor institución en este país y fue revisado por personas comprometidas con proteger la vida animal. Su destino final, antes de las casas que paulatinamente los irán adoptando, fueron las instalaciones de una de las Protectoras más experimentadas del Distrito Federal.

¿Y en Tlanepantla?

Recoger y sacrificar fue la orden. Punto. Antes del forense, antes de otra teoría, antes de investigar si fue un asesinato. Recoger y sacrificar.

Como si eso resolviera algo. Como si diera «justicia»; como si aliviara en una micra la sensación de inseguridad que tienen los habitantes del Estado de México debido a LAS ARMAS y LOS CRIMINALES, no debido a los perros.

Los perros en calle son un problema, en el Distrito Federal, el Estado de México o cualquier entidad de la república, sí, pero es causado por nosotros mismos; problema del que que ellos saldrían gustosos, claro, si les diéramos la oportunidad.

Más de esto en Pasión Animalia

Debemos estar al pendiente de los programas de esterilización, vacunación y adopción que se hace en las colonias y delegaciones de nuestras ciudades, porque hay que actuar; aunque de nuevo, seguramente, será la sociedad civil la que ponga, ejecute y haga efectivas las soluciones; usando a la autoridad y las leyes como lo que son: herramientas a nuestro servicio, y no soluciones en si mismas.

Manualidades para Hurones


¡Visítanos en Facebook! Opciones alternativas para dueños gastados. ¡Que tu hurón no sufra la cuesta de enero!

Comenzamos el año gastados, las fiestas hicieron estragos y en la mayoría de los hogares habrá que cubrir alguna compra a doce meses sin intereses, así que hay que encontrar formas económicas para que nuestro hurón se divierta sin generar gastos onerosos.

Muchos juguetes son fáciles de realizar, divertidos y sobretodo económicos. Empecemos por ejemplo con los rollos de cartón que sobran cuando se terminan las toallas de papel o el papel sanitario: colgados en el techo de la jaula o sueltos a lo largo de ella son excelentes opciones de juego.Juguete de doble reciclado

Por otro lado, seguro debes tener por ahí algunos pantalones que ya se encuentran muy gastados o rotos, así que un nuevo tobogán de diversión se puede confeccionar con facilidad retirando las piernas a los pantalones y uniéndolas en los extremos, mientras más largo, más área de juegos tendrá. Otra forma de hacer toboganes son con los tubos para drenaje de 4 pulgadas que se consiguen fácilmente en las tlapalerías. Éstos pueden ir pegados a la pared o formando redes interminables, pues también existen codos, uniones y bifurcaciones que puedes añadirle con facilidad. Lo único que no debes olvidar en este armado es la ventilación, si los tramos son mayores a 50 centímetros de largo, es conveniente que les hagas perforaciones con un taladro a lo largo de todo el tubo para que pueda fluir el aire con facilidad. Algunos propietarios me han comentado que estos mismos toboganes los han hecho con botes de tetrapack. ¡Y es además una excelente forma de aprovechar estos empaques!La maravilla de verlos jugar

Las bolsas de plástico de polipapel son muy divertidas. Éstas bolsas son las que generalmente te dan en los supermercados, muy delgaditas y ruidosas cuanto las flotas. Es muy importante que antes de dársela a tu hurón le cortes por completo uno de los lados, esto impedirá que tu mascota quede encerrada, pues aún en el caso de que las vueltas dentro de la bolsa, fueran demasiadas, siempre tendrá una salida cerca, y por tanto, segura.

Juguetes más sofisticados se pueden llevar a cabo con palitos largos, como los que traen los algodones de azúcar. En un extremo puedes amarrar un listón, (de preferencia que sea elástico) y del otro extremo algún juguetito ruidoso. Si quieres hacerlo aún más divertido puedes pegarle un par de plumas. Este juguete te proporcionará horas de correteos, podrás divertirte junto con tu mascota jalando del otro extremo, dificultándole la búsqueda. Si no cuentas con mucho tiempo, puedes amarrar el elástico al techo de la jaula y esto hará que cuando a tu mascota se le suelte el juguetito, éste salga disparado gracias al elástico que tiene, por otro lado también genera resistencia a la hora de jalarlo, así que podrá tener un buen “juguete interactivo”.

¡No los tires!Con el resto de tu ropa también puedes hacer grandes manualidades. Si tienes algunas calcetas que ya no utilices, pueden ser reaprovechadas por tu mascota, sólo basta con que hagas tres orificios en ella, uno en la punta para la cabeza y dos para las manitas. Desafortunadamente no todos los hurones agradecen la ropa que con tanto cariño les confeccionaste, sin embargo, si logras que se la deje puesta será de gran ayuda en estas temporadas de frío.

En las tiendas de mascotas hay infinidad de hamacas para hurones. Estas también las puedes hacer en casa. Es conveniente que la hamaca no mida más de 30 centímetros de lado a lado, pues si es muy grande, corres el riesgo que simplemente se levante y vaya a la parte más lejana a defecar. Es muy importante elegir los materiales, las telas deben ser preferentemente resistentes y calientitas. Polar, lona o loneta son las preferidas. Debes evitar aquellas con tejidos muy abiertos, como las tejidas en casa, las de manta o las de jerga. Éstas pueden hacer que se atore una de las garras de tu mascota. Ten cuidado, la pérdida de uñas o de falanges completas es una de las causas más comunes de consultas de urgencia con el veterinario. Continuando con la confección de la hamaca, es conveniente que la hagas de doble funda, es decir, que tenga una especie de sabanita donde tu mascota se pueda esconder y proteger del frío. Si de plano tienes muchas habilidades manuales, puedes adicionarle borrega sintética para hacerla más abrigadora. Por último, al final de cada extremo, donde pusiste los listones que servirán para sujetarla a la jaula, te recomiendo que le pongas unos ganchitos o bandolas –las venden en mercerías o peleterías- con ellas podrás descolgarla fácilmente para lavarla. En lugar de los ganchitos también puedes coserle velcro, funciona muy bien y es más amigable con las manos.

Por otro lado, si tu hurón está tirando mucha comida y no te alcanza para comprar un comedero para hurones, hay un plato que te puede ayudar mucho. Vas a necesitar un envase de 250 ml, de los desechables en donde viene la crema y otros lácteos, además de alambritos con los que se cierra el pan de caja. Empieza midiendo la altura cómoda que alcanza tu hurón parado en dos patas y la mides. Esta será la altura a la cual vas a sujetar el plato. ¿Cómo? Haces unas pequeñas perforaciones en el contenedor y pasas los alambritos a través de él. Con ellos lograrás sujetarlo firmemente a la pared de la jaula. De esta manera tu mascota tendrá que levantarse para comer, así que si trata de tirar la comida se caerá. No es 100% efectiva, pero puede ayudarte mucho.

Los alambritos del pan de caja también son una excelente solución para sujetar esquineros que tu mascota se decide constantemente quitar de su lugar.

Por último, no te sugiero que uses platitos para ponerle agua, el hurón es muy curioso y se mojará la cabeza y las patas. Esto favorecerá problemas respiratorios e infecciones por hongos, así que ahí sí, con lo que ya ahorraste en los demás accesorios, es conveniente que adquieras un buen bebedero para hurón.